El trabajo y estudio del árbol genealógico, muchas veces se enfoca de manera errada, creyendo que el que trabaja con la información de su árbol, va a salvar o a purificar a todo el árbol genealógico, esta visión es simplista y carente de sentido. ¿Cómo va a hacerse cargo una sola persona de cientos de ancestros? No es posible, lógico, ni natural.
El estudio de lo sistémico familiar, deriva de una serie de necesidades en el trabajo y estudio terapéutico integral de la persona, al observar que las huellas, la información de lo vivido a nivel familiar, genera fuertes repercusiones en el inconsciente de las personas y en sus comportamientos. Todo el estudio del árbol genealógico desde un punto de vista terapéutico, busca (considerando su complejidad), entender la información vivida en un sistema familiar dentro de una gran cantidad de aspectos. Es un trabajo y estudio que busca la manera adecuada de acomodar, entender, liberar, contener, integrar, etcétera, la información que esté al alcance para que en el individuo que lo estudia y trabaja, sucedan movimientos internos que lo ayuden a vivir como una persona consciente de sus actos, pensamientos, comportamientos, elecciones de vida, etcétera, buscando alejarse de las pocas posibilidades de vida que da ser seres que repiten pautas, patrones, elecciones, sin darse plena cuenta.
Así, al hablar de un estudio y trabajo en el árbol genealógico, estamos hablando de un trabajo metodológico que puede durar meses e incluso algunos años, debido a su complejidad y a todas las posibilidades que tiene este estudio de derivar más y más información.
Es un gran movimiento que repercute y resuena en todos los miembros del sistema familiar, de hecho muchos que lo trabajamos lo hemos visto, que varias veces, existen movimientos interesantes, benéficos y hasta impresionates, dentro del sistema familiar del que está trabajando con él mismo y su información con base en su linaje. Lo maravilloso es que esos movimientos suceden de manera natural y muchas veces hasta ilógica, pero suceden, y esto nos lleva a decir que por ello, se le llama sistema familiar, porque lo que suceda en una parte de este sistema, repercutirá en todo; en este caso de sistema familiar, repercutirá en todos los miembros del sistema.
Entonces, lo que podemos ver es una repercusión, una resonancia, movimientos que surgen y parecen casualidades pero no lo son, son el resultado del acomodo, entendimiento, orden, etcétera del trabajo con el árbol genealógico.
Lo interesante es que se darán los movimientos que necesita todo el árbol, no los que quiera el individuo. El trabajo espiritual no es a la carta, aunque muchas personas por desgracia lo enfoquen así. El trabajo interno espiritual es muy parecido a la naturaleza, si debe darse se da y si no, no. Como al plantar un árbol, puede darse o no, puede crecer enorme y fuerte o puede morir y jamás crecer más de un metro. Los frutos, las consecuencias del trabajo espiritual no se eligen, se manifiestan en el momento adecuado, y en la dimensión adecuada; lo que no se da o manifiesta, sabemos que es porque así tiene que ser. Es de una locura insana creer que como seres humanos podemos controlar o entender todas las manifestaciones de la vida.
Así el trabajo y estudio personal en el árbol genealógico, no puede enfocarse desde el "quiero que suceda esto en mi árbol genealógico o en tal familiar", eso es un enfoque muy alejado de una madurez terapéutica e interior. Es un trabajo enfocado en conocernos más a nosotros mismos, a través de nuestro sistema familiar, porque todos estamos conectados con todos nuestros ancestros y todos contenemos información en muchos niveles de ellos, lo sepamos o no, lo tomemos en cuenta o no, queramos verlo o no.
Personalmente considero que aún falta muchísimo en el terreno de investigación en el campo del árbol genealógico, faltan varios terrenos por explorar y a eso están dedicadas ahora algunas de mis investigaciones en el tema.
Si no se han adentrado en este estudio y llama su atención, los invito, es un universo fascinante que se abre ante nosotros, dándonos la posibilidad de comprendernos mejor a nosotros mismos y por lo tanto a los demás, nos saca de parámetros trillados que la sociedad da por sentado a nivel familiar, nos ayuda a recobrar el sentido de la vida, y nos ayuda a que fluya ese amor natural que somos todos.
Como bien dice Jodorowsky: "La familia es tu gran trampa o tu gran tesoro".
Gracias!
Cecilia V.
El estudio de lo sistémico familiar, deriva de una serie de necesidades en el trabajo y estudio terapéutico integral de la persona, al observar que las huellas, la información de lo vivido a nivel familiar, genera fuertes repercusiones en el inconsciente de las personas y en sus comportamientos. Todo el estudio del árbol genealógico desde un punto de vista terapéutico, busca (considerando su complejidad), entender la información vivida en un sistema familiar dentro de una gran cantidad de aspectos. Es un trabajo y estudio que busca la manera adecuada de acomodar, entender, liberar, contener, integrar, etcétera, la información que esté al alcance para que en el individuo que lo estudia y trabaja, sucedan movimientos internos que lo ayuden a vivir como una persona consciente de sus actos, pensamientos, comportamientos, elecciones de vida, etcétera, buscando alejarse de las pocas posibilidades de vida que da ser seres que repiten pautas, patrones, elecciones, sin darse plena cuenta.
Así, al hablar de un estudio y trabajo en el árbol genealógico, estamos hablando de un trabajo metodológico que puede durar meses e incluso algunos años, debido a su complejidad y a todas las posibilidades que tiene este estudio de derivar más y más información.
Es un gran movimiento que repercute y resuena en todos los miembros del sistema familiar, de hecho muchos que lo trabajamos lo hemos visto, que varias veces, existen movimientos interesantes, benéficos y hasta impresionates, dentro del sistema familiar del que está trabajando con él mismo y su información con base en su linaje. Lo maravilloso es que esos movimientos suceden de manera natural y muchas veces hasta ilógica, pero suceden, y esto nos lleva a decir que por ello, se le llama sistema familiar, porque lo que suceda en una parte de este sistema, repercutirá en todo; en este caso de sistema familiar, repercutirá en todos los miembros del sistema.
Entonces, lo que podemos ver es una repercusión, una resonancia, movimientos que surgen y parecen casualidades pero no lo son, son el resultado del acomodo, entendimiento, orden, etcétera del trabajo con el árbol genealógico.
Lo interesante es que se darán los movimientos que necesita todo el árbol, no los que quiera el individuo. El trabajo espiritual no es a la carta, aunque muchas personas por desgracia lo enfoquen así. El trabajo interno espiritual es muy parecido a la naturaleza, si debe darse se da y si no, no. Como al plantar un árbol, puede darse o no, puede crecer enorme y fuerte o puede morir y jamás crecer más de un metro. Los frutos, las consecuencias del trabajo espiritual no se eligen, se manifiestan en el momento adecuado, y en la dimensión adecuada; lo que no se da o manifiesta, sabemos que es porque así tiene que ser. Es de una locura insana creer que como seres humanos podemos controlar o entender todas las manifestaciones de la vida.
Así el trabajo y estudio personal en el árbol genealógico, no puede enfocarse desde el "quiero que suceda esto en mi árbol genealógico o en tal familiar", eso es un enfoque muy alejado de una madurez terapéutica e interior. Es un trabajo enfocado en conocernos más a nosotros mismos, a través de nuestro sistema familiar, porque todos estamos conectados con todos nuestros ancestros y todos contenemos información en muchos niveles de ellos, lo sepamos o no, lo tomemos en cuenta o no, queramos verlo o no.
Personalmente considero que aún falta muchísimo en el terreno de investigación en el campo del árbol genealógico, faltan varios terrenos por explorar y a eso están dedicadas ahora algunas de mis investigaciones en el tema.
Si no se han adentrado en este estudio y llama su atención, los invito, es un universo fascinante que se abre ante nosotros, dándonos la posibilidad de comprendernos mejor a nosotros mismos y por lo tanto a los demás, nos saca de parámetros trillados que la sociedad da por sentado a nivel familiar, nos ayuda a recobrar el sentido de la vida, y nos ayuda a que fluya ese amor natural que somos todos.
Como bien dice Jodorowsky: "La familia es tu gran trampa o tu gran tesoro".
Gracias!
Cecilia V.

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