Cargas y descargas energéticas.

Vivimos tiempos en los que se le está dando una gran relevancia al tema de la alimentación, a los distintos tipos  de comida, los distintos tipos de obtenerlos, enfoques en alimentaciones globalizadas, chefs en masa, y nuevos términos de tendencias en la alimentación que se denomina como sana. Y la gran mayoría de las personas, cree que lo único que te va a dar una nutrición y energía adecuadas, es lo que comes. Esto es falso.


 La salud equilibrada, bioenergéticamente hablando, depende de un equilibrio y balance entre las cargas y descargas de energía en el cuerpo físico. En estas cargas y descargas participa, claro está, lo que comemos, la actividad física del cuerpo que realicemos (caminar, correr, hacer ejercicio, es decir, moverse), la influencia del clima sobre nuestro cuerpo, y algo que toda esta tendencia acelerada de darle demasiada importancia a la comida olvida y que es fundamental:

Lo que piensas, sientes y hablas.

Hablar de estos tres aspectos es complejo y largo, pero en esta ocasión, quiero enfocarme en tres aspectos que impregnan el pensamiento, los sentimientos y el hablar, que son muy nocivos para la salud integral y obviamente física del cuerpo humano:

Juzgar

Quejarse

Tener miedo

Si bien nos han instruído muy bien para que creamos que estos tres aspectos son parte escencial e inevitable de la vida, no lo son. Sabemos que se crean sistemas completos de comportamientos sociales, con base en estos tres aspectos.

El hecho de que estén presentes estos tres elementos en tu día a día, hace que las descargas energéticas de tu organismo estén desequilibradas, hacen que te descargues de más, por lo tanto, se empieza a generar un desequilibrio considerable, ya que imperan en el día las descargas, y a la larga o a la corta, el cuepo físico, enferma. Y te repito, en estos tres aspectos, nada tiene que ver con que comas muy sano. Como siempre digo, los alimentos que consumimos son importantes, pero no lo son todo en la garantía de una salud equilibrada.

Cada vez que emites un juicio, es decir, cada vez que calificas algo, una situación o a una persona; cada vez que te quejas de lo que sea, ya sea en tus diálogos internos o con los demás en pláticas; y cada vez que sientes miedos desmedidos, te estás descargando de más, generas que tu cuerpo pierda energía considerablemente, esta energía los chinos la llaman Chi, que se traduce como energía vital, y si estás perdiendo día a día energía vital, te estás poniendo en riesgo y haces que tu calidad de vida baje.

Sería un buen ejercicio, que empezaras a observarte y te des cuenta, que tomes consciencia, de cuántas veces al día juzgas, te quejas, y sientes miedo. Una vez que lo has observado, salte de la trampa, no te juzgues, no te quejes, ni sientas miedo y busca las herramientas internas de trabajo en ti, que te ayudarán a salir de toda esta concepción errada de la vida, y busca cómo mantener un balance perfecto entre carga y descarga de tu energía día con día.

Hoy hay muchas alternativas para mantener tu balance, pero si estás muy ocupado en juzgar, quejarte y tener miedo, nunca las verás.

Gracias!

Cecilia V.











 


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