Como es adentro es afuera.

Es definitivo, desde nuestra temprana guía y educación para la vida, no se nos inculcó (por falta de conocimiento y profundidad en el ser), que adentro, en uno mismo, ES una persona.
Muchas personas viven momentos, días, años, de angustias, enojos, tristezas, frustraciones, decepciones, etcétera, por una sola causa: Basar su bienestar afuera de ellos.

Basar el bienestar afuera, es decir, en las personas que conocemos, en el trabajo, en el dinero, en lograr tal o cual cosa, abre posibilidades para la frustración y la desilusión.

Aclarando que no está errado, sentir alegría por los logros, éxitos, demostraciones hacia nosotros de afecto por parte de los demás; además no podemos generar una división de sólamente estar adentro de nosotros mismos, lo sano es buscar siempre la integración, pero también lo sano es diferenciar y aclarar sensiblemente, dónde está mi bienestar; si lo tiene alguien o algo, ya que de ser así, si ese alguien o algo, no me demuestra su cariño o el algo no lo logro o  lo pierdo, entonces mi bienestar se irá.

Uno de los aspectos de la madurez mental está en comprender que el bienestar está dentro de cada uno de nosotros, en nosotros mismos, entendiendo por bienestar la gama de emociones que  nos generan placer.

Nuestra alegría del día no debería depender de lo que sucede en su transcurso, sino de un estado mental basado en una conciencia de lucidez que nos permita separar los sucesos extrenos del ser interno.

Esto no es labor fácil y no se adquiere tan fácil como muchos quisieran, pero ahora existen un sin fin de técnicas y alternativas terapéuticas que nos pueden ayudar a integrar cada vez más esa conciencia. No quiere decir que no vamos a sentirnos mal o tristes por un suceso que no sea agradable, pero el peligro está cuando ese suceso desagradable abaraca todos los niveles de nuestra mente, emociones y vida, se pierde el centro y el eje.

Este es un tema que da para escribir un libro y desmenuzar cada uno de sus componentes y estructura, pero podemos empezar a integrar este concepto y observar qué tanto basamos nuestro bienestar en el afuera.

Hay mil y un motivos para estar bien adentro de uno mismo, para sentir gratitud y alegría de vivir. La sociedad capitalista enajenante, ha desviado la mente hacia aspectos que generan neurosis y frustación, hasta el punto de que no se vean más posibilidades de vida, mas que el cuadro vulnerable y de miedo ante todo en la sociedad.

Empezar a llevar a cabo esta práctica de DECIDIR estar bien conmigo mismo, a pesar de que afuera todo sea discordia. Porque así comenzaremos a comprender que no es casual que afuera esté la discordia, adentro de mí también la hay, cuando trabajo estar bien adentro, transfromo mi realidad con responsabilidad y el espejo de la realidad misma, me regresa los brillos de mio propio ser.

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