Identificando pretextos

Casi todas las personas en estos tiempos quieren mejorar. La facilidad a una información globalizada, hace que de manera mucho más fácil y rápida que hace años, se conozcan nuevas u otras posibilidades de vida, y muchas personas desean acceder a ellas.

Muchas personas están buscando mejoras en su vida, en aspectos de salud, de relaciones personales, de conocimiento, de trabajo, etcétera. Como nunca, hay muchísimas opciones que ofrecen alternativas de cambios, terapias, libros, grupos, religiones "nuevas", etcétera. Hay un sin fin de posibildades para elegir uno o varios caminos (como muchos lo hacen), para llegar a los soñados cambios.

Nos convendría analizar, primero, de dónde vienen esos soñados cambios, observar si vienen de una necesidad real de nuestro Ser y vida, o si vienen de deseos impuestos por tendencias vacías del ego y de una sociedad consumista.

Supongamos que identificamos que son una necesidad real, perfecto, pero, ¿Por qué muchas personas no los concretan? Por pretextos, excusas.

Todo camino va a implicar un esfuerzo, va a implicar que te muevas y que te sientas con algo o mucho de incomodidad en el proceso. Los cambios deben trabajarse con constancia, se debe perseverar en ellos. Hay muchas personas que están más conectadas con su voluntad, emprendiendo el camino de cambiar, y después de un proceso, lo logran. Pero las personas que no lo logran, muchas veces ellos mismos no se dan cuenta que están justificando una serie de excusas y pretextos; y es necesario darse cuenta de ello para ser honestos con nosotros mismos y avanzar.

Un pretexto muy sonado es: "No tengo fuerza de voluntad", incluso dicho antes de intentar los cambios! Esto, lo que realmente nos dice es: "No quiero hacerlo". Expresiones como: "Es que no tengo tiempo", "Es que no me da tiempo en la mañana", "Es que ya llego muy tarde", "Es que trabajo toda la semana y los fines de semana quiero descansar", "Es que los niños...", "Es que mi esposo.." Etcétera, etcétera. Todas estas expresiones, son pretextos. Sabemos todos que si queremos, realmente, lo haremos, que nos daremos el tiempo y sentiremos el entusiasmo de hacerlo.

Si queremos cambios que transformen nuestra vida, debemos primero sincerarnos con nosotros mismos y preguntarnos si estamos dipuestos a hacer todo lo que impliquen esos cambios. Y segundo, ponernos muy alertas con nosotros mismos cuando vengan esa clase de excusas para no accionar.

Las excusas vienen porque muchas personas no desean confrontarse consigo mismas, no desean ver que realmente, no quieren hacerlo. Les da miedo verse a ellas mismas, ir en contra de ellas mismas y es preferible pretextar. Pero sin confrontación no hay evolución, no hay cambio.

No se trata de echarnos encima culpas y piedras, se trata de ser conscientes, se trata de darse cuenta, qué excusas ponemos, justificándonos con nosotros mismos y ante los demás. Y así nos podemos quedar semanas y semanas, meses y meses, o años y años, sin dar un sólo paso hacia adelante.

Entonces, resumiendo:

Identifica si los cambios que quieres, son necesidades reales o deseos  vacíos del ego.
Identifica si estás dispuesta o dispuesto, a realizar  y dejar atras, todo lo que implique cambiar.
Elige un camino a transitar para concretar tus cambios
Camina alerta, para que sepas en qué momento ya estás saboteándote y vas a empezar a justificar excusas.
Persevera y trabaja con constancia. Infórmate y busca apoyo terapéutico si sientes que no puedes solo o sola.
Ten consciencia que los cambios son un proceso, a veces largo, pero que aprenderás mucho si los vives sin excusas.

Y un día, así como a veces no nos damos cuenta del amanecer, serás tu propio cambio.

Sabemos que hay veces que hay mucho abatimiento, depresión u otro tipo de situaciones en las personas, que les impiden realizar cambios, pero la pequeña gran decisión de hacerlo, dará la fuerza necesaria para comenzar a dar el paso más conveniente.

"Un gran viaje comienza con el primer paso". Proverbio Chino. Y yo le agregaría, humildemente: Pero no dejes de caminar, de lo contrario, ahí se termina el viaje.

Gracias!

Cecilia V.

                   








Comentarios