Entender nuestro camino

Creo que no existe ninguna persona que pase los veinte años que no haya vivido pérdidas, fracasos, bloqueos y conflictos en su vida. La vida va siendo una sucesión de instantes, momentos, y como todos sabemos muchos son bellos, agradables, tranquilos, felices y muchos otros no lo son.

Es común que cuando sucede algo doloroso en la vida de las personas o algo que los descoloca emocionalmente de alguna manera, la mayoría de las personas cuestionen el porqué de estas situaciones en su vida. A nivel lógico racional, pueden exisitir respuestas inmediatas o también existen muchas trampas mentales que muchas personas utilizan para salir pronto del asunto y no ahondar en las reales causas o en la información profunda acerca de la vida de esa persona en ese preciso momento.

Una trampa mental es una frase aprendida intelectualmente, que se utiliza para evadir la indagación en uno mismo, ejemplo: "Así tenía que ser", "Dios así lo quiso", "No era para ti", "Algo mejor va a venir", "Cuando se cierra una puerta se abren miles más" etcétera, etcétera.

Y se va caminando con mucha ignorancia, acerca de los procesos de la propia vida.

Personalmente, me percato que ante sucesos dolorosos, fracasos, etcétera, que ocurrieron en mi vida, de la mayoría de ellos, en el momento en que ocurrieron, no pude comprender su razón y causa en mi vida. Al pasar meses o incluso años, cae la respuesta y la razón de esos sucesos y puedo ver como todo está conectado y relacionado en mi vida. Es decir, he podido ir comprendiendo las causas de esos sucesos dolorosos de mi vida, después. Tiempo después la vida misma me ha dado las respuestas a los sucesos pasados de mi propia vida.

Y esto de lo cual me percato, estoy segura que le sucede y ha sucedido a muchas personas.

La vida por su naturaleza es orden.

La conciencia humana lineal y por desgracia casi cien por ciento racional, quiere ordenar los sucesos de la vida de manera lineal, racional e inmediata,  pero la realidad no es así, nunca fue así. Al ir comprendiendo cómo se ha acomodado nuestro camino, vamos a ir encontrando una sucesión interesante de sincronicidades que aparentemente son causalidades, y se presentarán oportunidades para ir comprendiendo porqué unas cosas sí nos resultaron en la vida y otras no.

Al abrir la conciencia mas allá de lo lineal, la vida va cobrando una dimensión mágica, su dimensión real; porque la vida es sorpresa constante.

Para ello, para empezar a vivir esta dimensión de percepción de la vida, hay que dejar atrás el victimismo, el pesimismo (tampoco hay que irse al optimismo desenfrenado o fanático), hay que dejar atrás las quejas y la falta de Fe ante la vida y lo que te espera. Honra y agradece todo lo que estuvo porque está y seguirá estando en tu vida de una u otra forma.

Sólo así podrás comprender y entender tu camino, para después poder vivir tu Camino, el de tu alma.

Abre el corazón.

Gracias!

Cecilia.

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