El ejercicio de la congruencia.

Ser congruentes, es tener una unidad entre palabras, ideas, creencias, principios, valores, acciones.

Por estas fechas, sea bajo la causa que sea, a muchas personas les nace un deseo de dar, de compartir momentos con personas que consideran importantes, de demostrar afecto y cariño. Todo esto está muy bien, si va con nuestra congruencia personal; es decir, si va de acuerdo a nuestras creencias, principios, ideas, valores, palabras, acciones.

Si va todo esto de acuerdo a nuestra congruencia, estaremos dentro de las vibraciones de vida familiares hacia nosotros mismos y nuestro entorno. Pero si estos comportamientos derivan sólo por la época del año, y el resto del año, estás en otras frecuencias con respecto a ti y los demás, estarás siendo incongruente.

Por desgracia, la balanza en nuestra sociedad, se inclina hacia la incongruencia, se dice una cosa y se hace otra, se hace una cosa y se creen otras cosas, se tienen determinados ideas y valores y éstos son traicionados en aras del "quedar bien", de ser aceptado socialmente, del "compromiso", de lo que todo el mundo hace, de lo que se acostumbra en estas fechas.

Sería muy sano detenerse y ser honestos con nosotros mismos y sentir lo que queremos y lo que no, lo que nos brota ser y dar con inocencia desde el corazón y lo que no.  Todos dicen amar la honestidad, pero poca gente sabe accionar esta palabra, porque el honesto será más incómodo y por lo tanto rechazado, ya que no va con juegos de máscaras sociales según las épocas o costumbres.

Es sano analizar si te encuentras en una trampa del ego infantil que busca reconocimiento, admiración, proyección a nivel social, etcétera; comprendiendo que estas trampas te generan sufrimiento y te impiden crecer y vivir en una etapa adulta de la vida. 

Si bailas al son de la sociedad, nunca bailarás a tu propio son.

Regálate ser congruente, te dará mucha libertad.

Gracias!

Cecilia V.










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