En el nombre del amor, se cometen muchos actos que son puro desamor. ¿Por qué? Porque el ser humano poco etiende de lo que es amor, amar.
Como primer error de entendimiento, muchas personas creen que el tema del amor en la vida, sólo corresponde a terrenos de vida en pareja y no es así. El amor, corresponde a todos los aspectos y tipos diversos de relaciones en nuestra vida.
Hoy en día, con tanto New Age y discursos rápidos sobre lo que se denomina "espiritual" y "bienestar de vida", a las personas les es muy fácil hablar en nombre del amor, todos parecen llevar esa bandera al hombro, pero casi nadie es capaz de ejecutarlo.
Amar es el verbo en acción, nótese, en acción del amor. Y como todos o muchos saben a nivel racional (no práctico), el amor es incondicional. Y como todos sabemos, eso quiere decir sin condiciones.
El mundo y la sociedad de hoy están construídos y organizados, bajo mecánicas de supervivencia, que no contemplan dentro de sus estructuras amar, porque no es práctico, no es factible, no conviene, y van tornando al amor en acción cada vez más en algo imposible.
Así, a todas las personas les gusta hablar de amor, muchas anhelan vivirlo, otras tantas, la mayoría, anda perdida en asuntos de desamor creyendo que viven en amor, cantando canciones de dolor y pena, creyendo que eso es amor. El ego nos ha confundido con sus juegos, y le gusta usar ese aspecto para volver loca, en el mal sentido, a la gente.
El amor es nuestra naturaleza más pura, el problema, es que la mayoría de las personas ya han olvidado su naturaleza más pura. El amor, amar, es algo natural, no es algo que deba buscarse, trabajarse, pedirse, comprarse, ganarse, es nuestra naturaleza esencial más pura. Pero si las personas ya no pueden recordar su naturaleza más pura, bloquean lo que son, y por lo tanto el amor no puede ser a través de ellos.
Amar no es bendecir a todo el que pasa enfrente de ti, no es decirle a toda la gente que la amas, no es que tú toleres lo incorrecto, no es que te pongas de víctima o mártir. No, no es nada de esto. En nombre del amor vemos tantas máscaras que se usan pareciendo bondad y amabilidad, y simplemente se quedan en eso, en máscaras.
Se cae a menudo en absurdos de hablar y hablar en nombre del amor, cuando esas personas que lo hacen, no aman su vida, ni a ellos mismos, y observan la realidad desde ángulos torcidos de su percepción, lanzando jucios sin cesar, viviendo en la soberbia de adaptar simplistamente los preceptos espirituales a su reducida visión de la realidad, sin haber tenido una práctica tenaz y constante de estos preceptos, entonces ¿Para qué tanta hipocresía? No es más que seguir en la estructura bien plantada y arraigada del ego.
Volvemos al punto, amar es sin condiciones y a nosotros se nos enseñó a amar con condicones, vemos que desde el inicio, la transmisión de esa información que denominamos amor, está torcida. El mundo, la sociedad, funcionan con un "amor" condicionado, así esta sociedad, no se despeina, ni se le corre el maquillaje, así la sociedad sale bien en la selfie, no se asusta, así todo lo tiene bajo control, así, nada se sale de su marco dorado de vida perfecta.
Si observamos la vida e historias de los Maestros, de esos que se escriben con mayúscula, de los Grandes Iniciados de tiempos ancestrales, todos, vivieron en amor, todos supieron amar. Pero lo curioso y lo que espanta a las personas que van profundizando realmente en el camino espiritual, es que sus comportamientos, no corresponden con lo que la humanidad entiende por amor...Interesante.
Entonces, si nuestra naturaleza esencial es amar, debemos buscar los medios para deshacernos de toda la información que no es nuestra naturaleza, para así permitir que la naturaleza real, verdadera, aflore. Y esta naturaleza brotará sola, así como el brillo del sol, no necesitarás pensar en ella; si logras ir a tu naturaleza esencial, de manera natural brotará. ¿Cómo? No hay recetas, no hay atajos, no hay fórmulas, no hay conocimiento intelectual para ello, tal vez sea un camino de toda la vida desprendernos de los que no somos para quedar puros ante lo que sí somos; o tal vez se necesite sólo un instante para la revelación.
Este es el verdadero desafío de la vida, de estos tiempos, de cada instante; esta es la real meta: Amar.
Pero para ello, vas a tener que despojarte de tu limitado ego, de tu soberbia, de tus aprendizajes inútiles, de lo absurdo de la educación, de tus máscaras sociales, de tus necesidades de demostrar que tú estás en lo correcto, de tus rechazos a ti mismo, de tus juicios, de tus condenas, de tus necesidades de controlar, de tus necesidades de pertenecer, de tus necesidades de prestigio, de tus necesidades de reconocimiento, de relaciones personales tóxicas y banales, de modas, de tus apegos, de tus miedos, de tus percepciones torcidas de ti y de los demás, de tus dudas, de lo mortal.
Entonces un día, cuando menos lo esperes, brotará de tu pecho ese sol que sí eres, ese Amar, y:
Sucederá, entenderás, y tendrás la absoluta certeza de que eso que Es, eres.
Gracias.
Cecilia Villarreal.
Como primer error de entendimiento, muchas personas creen que el tema del amor en la vida, sólo corresponde a terrenos de vida en pareja y no es así. El amor, corresponde a todos los aspectos y tipos diversos de relaciones en nuestra vida.
Hoy en día, con tanto New Age y discursos rápidos sobre lo que se denomina "espiritual" y "bienestar de vida", a las personas les es muy fácil hablar en nombre del amor, todos parecen llevar esa bandera al hombro, pero casi nadie es capaz de ejecutarlo.
Amar es el verbo en acción, nótese, en acción del amor. Y como todos o muchos saben a nivel racional (no práctico), el amor es incondicional. Y como todos sabemos, eso quiere decir sin condiciones.
El mundo y la sociedad de hoy están construídos y organizados, bajo mecánicas de supervivencia, que no contemplan dentro de sus estructuras amar, porque no es práctico, no es factible, no conviene, y van tornando al amor en acción cada vez más en algo imposible.
Así, a todas las personas les gusta hablar de amor, muchas anhelan vivirlo, otras tantas, la mayoría, anda perdida en asuntos de desamor creyendo que viven en amor, cantando canciones de dolor y pena, creyendo que eso es amor. El ego nos ha confundido con sus juegos, y le gusta usar ese aspecto para volver loca, en el mal sentido, a la gente.
El amor es nuestra naturaleza más pura, el problema, es que la mayoría de las personas ya han olvidado su naturaleza más pura. El amor, amar, es algo natural, no es algo que deba buscarse, trabajarse, pedirse, comprarse, ganarse, es nuestra naturaleza esencial más pura. Pero si las personas ya no pueden recordar su naturaleza más pura, bloquean lo que son, y por lo tanto el amor no puede ser a través de ellos.
Amar no es bendecir a todo el que pasa enfrente de ti, no es decirle a toda la gente que la amas, no es que tú toleres lo incorrecto, no es que te pongas de víctima o mártir. No, no es nada de esto. En nombre del amor vemos tantas máscaras que se usan pareciendo bondad y amabilidad, y simplemente se quedan en eso, en máscaras.
Se cae a menudo en absurdos de hablar y hablar en nombre del amor, cuando esas personas que lo hacen, no aman su vida, ni a ellos mismos, y observan la realidad desde ángulos torcidos de su percepción, lanzando jucios sin cesar, viviendo en la soberbia de adaptar simplistamente los preceptos espirituales a su reducida visión de la realidad, sin haber tenido una práctica tenaz y constante de estos preceptos, entonces ¿Para qué tanta hipocresía? No es más que seguir en la estructura bien plantada y arraigada del ego.
Volvemos al punto, amar es sin condiciones y a nosotros se nos enseñó a amar con condicones, vemos que desde el inicio, la transmisión de esa información que denominamos amor, está torcida. El mundo, la sociedad, funcionan con un "amor" condicionado, así esta sociedad, no se despeina, ni se le corre el maquillaje, así la sociedad sale bien en la selfie, no se asusta, así todo lo tiene bajo control, así, nada se sale de su marco dorado de vida perfecta.
Si observamos la vida e historias de los Maestros, de esos que se escriben con mayúscula, de los Grandes Iniciados de tiempos ancestrales, todos, vivieron en amor, todos supieron amar. Pero lo curioso y lo que espanta a las personas que van profundizando realmente en el camino espiritual, es que sus comportamientos, no corresponden con lo que la humanidad entiende por amor...Interesante.
Entonces, si nuestra naturaleza esencial es amar, debemos buscar los medios para deshacernos de toda la información que no es nuestra naturaleza, para así permitir que la naturaleza real, verdadera, aflore. Y esta naturaleza brotará sola, así como el brillo del sol, no necesitarás pensar en ella; si logras ir a tu naturaleza esencial, de manera natural brotará. ¿Cómo? No hay recetas, no hay atajos, no hay fórmulas, no hay conocimiento intelectual para ello, tal vez sea un camino de toda la vida desprendernos de los que no somos para quedar puros ante lo que sí somos; o tal vez se necesite sólo un instante para la revelación.
Este es el verdadero desafío de la vida, de estos tiempos, de cada instante; esta es la real meta: Amar.
Pero para ello, vas a tener que despojarte de tu limitado ego, de tu soberbia, de tus aprendizajes inútiles, de lo absurdo de la educación, de tus máscaras sociales, de tus necesidades de demostrar que tú estás en lo correcto, de tus rechazos a ti mismo, de tus juicios, de tus condenas, de tus necesidades de controlar, de tus necesidades de pertenecer, de tus necesidades de prestigio, de tus necesidades de reconocimiento, de relaciones personales tóxicas y banales, de modas, de tus apegos, de tus miedos, de tus percepciones torcidas de ti y de los demás, de tus dudas, de lo mortal.
Entonces un día, cuando menos lo esperes, brotará de tu pecho ese sol que sí eres, ese Amar, y:
Sucederá, entenderás, y tendrás la absoluta certeza de que eso que Es, eres.
Gracias.
Cecilia Villarreal.

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