La Devoción.

Ayer, paseando, en el patio frontal de la Iglesia principal del pueblo, estaban concentradas muchas personas, y me acerqué a ver qué había ahí, confieso, esta vez sí, por curiosidad. Todo estaba adornado con papeles picados en color amarillo y blanco, y las personas se concentraban en distintos puntos del patio. 

Al acercarme pude ver que habían mesas y espacios en el piso, que contenían distintos juegos de mesa gigantes con temas, por ejemplo de Juan Bautista,  representaciones de pasajes de la vida de Jesús, niños  y niñas, vestidos como distintos personajes de la Biblia, y había una puerta chica como de un tamaño para niños, que decía Puerta de la Gloria. Niños y niñas exponían en las mesas los temas,explicando pasajes a las personas y niños visitantes. Y al voltear hacia la gran reja de la puerta del patio de la Iglesia, se veían entrando más y más personas, con flores, con velas y con algo que hace mucho no veía: Con devoción.

Las personas que me conocen saben que yo no pertenezco a ninguna religión, pero sí sé de la Existencia y Presencia de lo Divino en todo, lo que muchos llaman Dios, que para mí trasciende cualquier tipo de concepto humano religioso. Pero siempre me gusta abrir bien los ojos y el entendimiento, y aprender de todo. Y una vez más estas personas sin pretensiones, sin cargas de cumplir con lo social, me enseñan.

La definición de la palabra Devoción, se indica así: Sentimiento de profundo respeto y admiración inspirado por la dignidad, la virtud o los méritos de una persona, una institución, una causa, etc. Sentimiento y actitud de profunda veneración religiosa.

En cada persona y niño, había un profundo respeto por lo que estaban haciendo y presenciando, se respiraba una atmósfera de que para todos ellos, había un sentido profundo el hecho de participar en esto y estar ahí. Porque es gente que cree, que realmente cree y que le da en su vida un lugar importante a la religión.

Alguien podría decir, que son personas ignorantes y manipuladas, porque es claro que siempre salta el vicio del "civilizado" de las metrópolis que cree que por vivir en una ciudad sabe más que todos. Pero cuando uno se va adentrando en cómo sienten la devoción estas personas, me doy cuenta que a las miradas hipnotizadas y tristes de mucha gente de las ciudades, les hace falta esto. Vivir en plena devoción por algo sagrado. 

Lo vi en esta gente, el día del Santo del pueblo, lo vi el día de la Calendaria, era toda una lección ver el amor con el que cargaban a su niño Dios y lo llevaban en brazos o en canastas muy decoradas, y todos caminaban, con devoción. 

Si sabemos ver más allá, estas personas nos enseñan que viven una dimensión de la vida que hoy mucha gente ya ha perdido, el saber que existen otros dominios y realidades, mucho más allá de lo que creemos; saben vivir entendiendo que no somos la cabeza de la creación. Saben estar en silencio adentro de la Iglesia, sin moverse, saben enfocarse en lo que están viviendo, saben que viven en esos instantes, momentos sagrados, y no existe nada más para ellos que su atención en ese momento. 

Y salen de ahí, y se les ve contentos, alegres, porque han entregado su atención a lo sagrado a lo que no se ve pero siempre está, a lo que se olvida pero siempre Es. 

Y sé que el tema de la institución religiosa, da mucho para debatir y sé que estas personas también tienen muchas limitaciones y problemas, pero sé que no han olvidado algo, lo veo en sus ojos, sé que saben algo que la gran mayoría de la gente hipnotizada de hoy ya perdió, y que ya ni siquiera recuerda que existe. 

Llevo muchos años, muchos, en el estudio e investigación del desarrollo de la conciencia, y en ningún retiro de este país, de otros países, en ningún lugar citadino de Yoga o de modas "religiosas", en ningún curso, vi en la mirada de alguien, lo que veo en la mirada de la señora anciana  pueblerina, pequeñita con sus trenzas y flores,  al estar entrando en la Iglesia.

La devoción es un estado elevado de conciencia que trasciende cualquier religión, porque es un estado del alma, no es un estado del mundo. Sentimiento de profundo respeto y admiración inspirado por la dignidad.

Las masas ya no entienden lo que es la Dignidad, por fortuna existen oasis en México y en otros lugares del mundo, donde no hay olvido.

Gracias.

Cecilia.  










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