Las máscaras espirituales.

Por desgracia, el terreno del trabajo en el desarrollo espiritual o desarrollo de la conciencia, tampoco se libra de estereotipos, clichés, y prejuicios acerca de qué es ser alguien espiritual.

Ya he hablado en otros artículos, acerca de que de las primeras confusiones es creer que lo espiritual, es algo que sólo confiere a terrenos no físicos. Todavía muchas personas creen que los aspectos espirituales de la vida, son unos, y que los aspectos físicos, de esta tercera dimensión, son otros. No es así, es tan espiritual un momento pleno de meditación a nivel interior, como el espacio que ocupa en mi escritorio mi taza de te; la misma taza, es espiritual, porque tanto la taza, su espacio, como el momento de meditación, forman parte de la existencia, y esta existencia en todas sus dimensiones físicas o no, es espiritual, porque su origen siempre, es el mismo. El Uno, desde donde parte todo, desde donde todo es creado.

A raíz de esta concepción separada, de percibir que lo espiritual va por un lado y lo demás por otro, aunado a los prejuicios y estereotipos de la vida espiritual, se han creado una serie de normas, patrones, que son aceptados e incluso requeridos a nivel social y comercial, para determinar si una persona es espiritual o no. Se han creado máscaras espirituales.

Así la mayoría de las personas requieren que las personas que guían o facilitan un conocimiento de carácter espiritual, tengan determinadas maneras de ser, de hablar, de comportarse, de vertirse, determinados hábitos, y cierta aura de carácter celestial, para poder depositar en ellos su credibilidad. Incluso a nivel del comercio espiritual, que desde hace años ha llegado a expresiones y niveles ridículos y vergonzosos, existe la presión de tener una imagen espiritual, obviamente, que venda y que los consumidores, en este caso, los buscadores espirituales, puedan creer y así acceder a este sistema, al sistema de las máscaras espirituales.

Pero las máscaras no sólo se quedan en los facilitadores o guías, también se extienden a los practicates autómatas de las diversas técnicas, crontribuyendo así a que crezca la confusión acerca de la vida basada en una conciencia espiritual.

Así se han extendido prácticas por modas: looks espirituales, alimentación espiritual (sana), cambios a nuevas religiones por estar éstas de moda, uso de palabras que expresan sólo un aparente amor por los demás, todo de manera superficial y falsa, pero que para muchas personas que no han desarrollado su poder de discernimiento, son gancho perfecto.

Cualquier camino espiritual que se te venda u ofrezca como un camino fácil, es un camino falso. Basta con remontarnos a los orígenes del conocimiento más allá de la materia, miles de años atrás, sobre todo, en Oriente, para darnos cuenta que un verdadero camino de conocimiento y trabajo interior, requiere el trabajo en liberarse de estereotipos, dogmas, clichés, prejuicios, acerca de:

Todo.

Pero es un trabajo no sencillo, ya que si tú no te has liberado de tus propias máscaras para ser aceptado dentro de esta sociedad, te va a ser muy difícil poder detectar las máscaras en los demás, las máscaras en los caminos que no llevan a ningún sitio relevante.

Es primordial que se aprenda a desarrollar una sensibilidad percepctiva profunda, que se aprenda desde uno mismo a darse cuenta de las cosas. Aunque ese darse cuenta lleve mucho tiempo de trabajo interior.

Todo trabajo superficial a nivel espiritual es una máscara, todo trabajo que no te saque fuertemente de tu zona de confort interna y externa, es una máscara. Es una serie de actividades para darte tu dosis de falsa gratificación interna. La única vía es el fuerte trabajo cotidiano y constante en ti mismo, bajo la técnica o práctica que elijas. Debe haber una real transformación, debes de llegar a un punto en el que te percates que ya no eres esa personalidad-ego que eras antes, debe haber (y eso no pasa más que después de años de trabajo real) un momento en el que no haya camino de retorno a lo que eras antes, a cómo vivías, a cómo percibías; y las transformaciones son constantes en el camino, y sí, te te van cayendo todas las máscaras.

No hay soluciones colectivas, engaños colectivos sí.

El éxito del que de verdad trabaja en un camino serio, no es el éxito que el mundo conoce.

La dimensión espiritual cambia todo, te libera de todo.

Aprecia a quien se te muestra sin máscaras y se mantiene así a lo largo del tiempo contigo, esa persona conoce el camino para que tú logres lo mismo.

El que es, Es. No hay necesidad de demostraciones, de alabanzas, ni teatros. 

Gracias!

Cecilia.












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