El ejercicio de la honestidad y la Honestidad.

Honestidad. En los distintos diccionarios, podremos encontrar distintas definiciones, si les preguntamos a las personas qué es, también nos darán distintos puntos de vista acerca de esta palabra. Si le preguntamos a un filósofo, a un político, a un sacerdote, a una ama de casa, a un adolescente, a un niño, a un preso, a un artista; tal vez, entre todos ellos, también existan diferencias notables al intentar definir la honestidad.

Es una facultad, que se expresa poco, que se explora poco a nivel de acciones y que se usa mucho a nivel de palabras, discursos, intelecto. Si bien no comparto las ideas libertinas, de que lo que cada uno piense acerca de algo es lo correcto, creo fundamental, vivir el ejercicio de la Honestidad, con mayúscula, en nuestra vida.

Podríamos empezar por preguntarnos ¿Qué es la Honestidad? ¿Qué creo que significa? ¿Cómo puedo empezar a vivirla o profundizarla?

De manera sencilla, podríamos decir que honestidad es la fidelidad a uno mismo. Nótese que en lo que expreso hay rangos que pueden ser peligrosos, dependiendo de lo que "uno mismo" sea, piense, sienta, crea, perciba, etcétera.

Si los rangos de honestidad de una persona dependen de su parámetros personales, entonces no toda honestidad puede ser Honestidad con mayúscula. No es mi afán confundir con este planteamiento entre mayúsculas y minúsculas al iniciar las palabras, por lo cual aclaro (esta aclaración está fuera de los parámetros académicos de la ortografía, ofrezco disculpas): Cuando escribo honestidad con minúscula al principio, me refiero a una honestidad que está expuesta a contrastes de educación, culturales, ideológicos. Ejemplo: Alguien puede generar un gran daño en otra persona, sólo porque ella necesita ser honesta. Alguien puede llegar incluso a privar de la vida a una persona, sólo por honestidad.

La Honestidad, con mayúscula, es una facultad del alma, que no puede generar daño cuando la ejercemos. ¿Por qué?

Porque sólo puede ser ejercida de acuerdo a la calidad de fidelidad que se tenga la persona consigo misma, y si ésta no es fuerte, la única que se dañará, será la persona misma. Vivimos en un mundo que celebra como deporte mundial el alardeo propio, narcisista y de baja autoestima, de cualidades y "perfecciones" en las personas, y se puede hablar y hablar y mucho, sobre lo que creemos que somos, pero cuando la vida ejerce su Honestidad, sobre nosotros, somos lo que somos, ni más, ni menos, por lo tanto, la Honestidad, sólo puede ser ejercida desde y para nosostros mismos.

Si las otras personas con las que interactuamos, tienen una noción de esta Honestidad, será el intercambio un bello transitar para ambas partes, si no, será aún bello para la parte que lo ejerce. Porque la Honestidad es muy amiga del amor, es decir, no pide nada a cambio. En el simple ejercicio de que está siendo ejercida, hay gozo del que la ejerce y la comparte.

Es fidelidad a uno mismo, pero no a nivel intelectual racional, es fidelidad a uno mismo porque vas sólo a poder dar la Honestidad que te tienes a ti. Y tenerse a uno mismo esta Honestidad, requiere mucha valentía porque hay que trascender muchos juicios, prejuicios, condicionamientos, miedos.

Cuando vives fuera del autoengaño, debes aprender a vivirlo fuera de culpas. Por lo general, las personas no quieren ver o asumir lo que les sucede interna o externamente, entonces crean todo un mecanismo para autoengañarse, y para colocar encima de la verdad, de su verdad, miles de justificaciones, ideas, jucios y demás, que sólo hunden a la larga o a la corta a las personas en una tristeza muy profunda. Porque la tristeza de no expresar la verdad o nuestra verdad, pasa una factura muy grande.

Sé que de lo que hablo es un aspecto grande y muy trascendental de la vida, pero cada tanto, es sano atender estas cuestiones y sacar la cabeza de la acelerada estupidez y desconexión con lo esencial del mundo.

Puede suceder que vivir en Honestidad, no te traiga más amigos, más fama, más dinero, porque no es amiga del ego que siempre está equivocado, que siempre busca ocultarse, que siempre quiere ganar y que es inseguro. Pero buscar cómo puedes ejercerla y vivirla, va ir abriendo posibilidades de crecimiento para tu alma, no tienes que ser un maestro en la Honestidad ya, ni en un mes, no hay cursos intensivos para entenderla, asumirla y vivirla, pero Honestamente te digo, que cuando llegue el final de tu vida, le ayudarás mucho a tu alma a irte en paz, si empleaste tu valioso tiempo en comprender, y vivir Honestamente.

¿Qué es vivir con Honestidad?


¡Gracias!

Cecilia V.





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