Que los ciclos no sean repetitivos.

Si se tiene una base de vida, que celebra las fiestas decembrinas, seguramente ya han percibido que estamos dentro del ciclo de cada fin de año, no vale la pena mencionar todo lo que se hace porque ya lo sabemos, lo que vale la pena es darse cuenta que estamos dentro de un ciclo.

Un ciclo es una serie de factores que se repiten cada determinado tiempo.

Los ciclos son parte de este planeta y hasta donde se sabe, parece que de todo el Universo. Los Mayas, nos enseñaron a saber manejar los ciclos. Si no se sabe manejar un ciclo, éste, te va a llevar a su ritmo y con la aceleración terrestre (y de todo el Sistema Solar), que estamos viviendo, lo más seguro es que si no tienes control, en el buen sentido de tu atención, el ciclo te arrastre.

Como primer punto podemos empezar a percibir el ciclo como: Una oportunidad más.

Tal vez según tus condiciones de vida, hagas este año exactamente lo mismo que los años anteriores, o entres en una carrera desenfrenada por hacer cosas nuevas, que sólo te quitan energía y te agotan. 

Tienes que detenerte, en tu interior, para saber cómo va el ciclo, para saber a qué velocidad va. Es como cuando jugábamos de niños a saltar la cuerda, que giraba y giraba, y antes de entrar, medíamos en qué momento debíamos entrar a saltar, de acuerdo a la velocidad y giro de la cuerda. Si no conoces cómo va el ciclo, es posible que no salgas airoso de él.

Una vez que haz hecho un alto, repito, en tu interior, y conoces cómo va el ciclo, puedes tomar sus características como oportunidades para tal vez hacer lo mismo,o muchas cosas, pero de otra forma.

Esto de otra forma  es el tesoro de todo este asunto, esa otra forma, otra manera, es dentro de ti. Y vas a tener que ser creativo, vas a tener que buscar nuevas ideas, sentires, palabras, etcétera, para que puedas ir viviendo una alquimia interna que te lleve a vivir este ciclo de otra forma, con un  nuevo sentido, o tal vez el mismo, pero de manera más clara, lúcida, profunda. Así, todas estas fechas y fiestas, no serán una repetición, no serán una manera gastada, de costumbre, sin alma. Porque no importa la fiesta, no importa si hay o no fiesta, eso es superficial, lo que importa es cómo vives este ciclo.

Porque si aprovechas este ciclo de fin de año y lo vives de otra manera, vas a comenzar a descubrir un nuevo conocimiento: Aprender de los ciclos. Y al aprender a vivir los ciclos, vas a abrir en ti la posibilidad de vivir fuera de ellos en el No Tiempo. Pero éste es un regalo sólo para los que han sabido saltar, caminar, a través de los ciclos, viviéndolos siempre, como algo nuevo.

Gracias!

Cecilia V.

                     





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