Sabemos que las relaciones humanas, son toda una lección de vida para todos; y los que se ocupan de mejorarse a sí mismos, de trascender límites propios, tarde o temprano, deben trabajar con las diversas situaciones desagradables que han vivido con las personas.
Y uno de los asuntos más reiterativos en la vida, son las heridas que se han generado en nosotros al relacionarnos con familiares, amigos, conocidos, parejas, etcétera. Creo que toda persona por lo menos una vez en su vida, ha vivido el hecho de ser agredida, atacada, violentada, herida a nivel emocional, por otra persona. Estas heridas pueden marcar una vida y bloquearla a niveles profundos.
De aquí se deriva una línea de trabajo en cuanto a la recuperación del poder personal en el ámbito de las relaciones humanas, que da para mucho. Pero en lo que quiero enfocarme ahora es en proporcionar una herramienta de sanación, por lo menos para dar los primeros pasos hacia ella, cuando una persona nos ha tratado con desamor.
Aquí entra la clave de hacernos responsables de nosotros mismos, cuando esta toma de conciencia ocurre, salimos de los terrenos del victimismo y podemos comenzar a curar heridas emotivas. Una vez que tomamos la responsabilidad de nuestra vida y de haber estado por un propósito (lo veamos o no) en determinada situación dolorosa, podemos comenzar a ampliar nuestra conciencia y entender:
Que las personas que no han sido capaces de amarte y que te hirieron, es porque ellas carecen de amor interno, podríamos decirlo así, no saben amar porque no fueron amadas, y por lo tanto con los demás, sólo pueden compartir y dar desde esas heridas internas y atacan.
Esto te ayuda a tomar distancia y no tomarte personal la ofensa, esto te ayuda a comprender que tú no eres la causa de haber sido rechazado, no amado, herido; tampoco es la persona que las ejecutó sobre ti, sino, la causa radica en que el amor en este mundo es condicionado, y con esta concepción errada de lo que es amar, no tenemos como humanidad, muchas oportunidades de relacionarnos de manera sana e inteligente.
Todavía humanamente, por desgracia, estamos muy lejos de comprender que el amor no es a medias, es decir, no podemos decir que sabemos amar, si al salir por la calle, estamos insultando, quejándonos y generando cargas negativas contra los demás.
Estamos en los tiempos de la gran mentira, en donde todos se sienten portadores de la verdad, donde todos se sienten libres para tirar la primera y la serie completa de piedras, en donde todos creen que ellos sí saben y los demás no, en donde creemos que amar a nuestra familia está muy bien y si lo hacemos ya sabemos amar, pero donde no me pidan que ame a quien no lo merece (según nosotros), porque lo condicionado del amor se expresa, es premiado, adorado, expuesto y valorado. Repito, en este mundo el amor es condicionado.
Así que no podemos alzarnos y señalar con el dedo a las personas que no nos han amado como creímos que merecíamos, porque nosotros no hemos aprendido tampoco a amar sin condiciones. Amar sin condiciones es amar y punto, y ese amor, no depende de cómo seas ni de cómo te comportes.
Amar sin condiciones, es una naturaleza. Para explicarlo en un ejemplo, es como el Sol, que está ahí, y no decide si sale para unos y para otros no.
El Budismo dentro de sus aciertos, habla de Compasión, ésta es abrir dentro de uno la puerta a comprender porqué el otro actúa desde el desamor, es abrir la puerta a comprender porqué yo actúo desde el desamor. La compasión nos ayuda a empezar a recorrer el camino de aprendizaje hacia el amor incondicional, a saber que todas las cosas que se ejecutan desde el desamor, no son justificables, pero sí son comprensibles; y cuando comprendo su origen puedo desapegarme, liberarme y salirme del drama emocional personal que busca sólo llamar la atención, es decir, ser atendidos.
La Compasión mucha gente por ignorancia, la confunde con la lástima. No cometas este grave error, la lástima te pone en una escala de valores vertical, dondetú te sientes mejor y más que los demás. La Compasión te pone en una escala horizontal donde sabemos que no somos más que nadie, ni tampoco menos que nadie, donde sabes que todos somos iguales.
Tú eres el único que te tienes que atender a ti mismo si ya tienes más de 20 años. Si alguien más quiere atenderte, te está dando un regalo invaluable, pero no es obligación de nadie dártelo.
Cuando entras en Compasión, comprendes que el tiempo es valioso y que como decía una frase que una vez una sabia Maestra me dio: "Yo no tengo tiempo de criticar o juzgar a los demás, porque empleo todo mi tiempo en mejorarme".
"Las leyes del hombre cambian dependiendo de la comprensión del hombre. Sólo las leyes del espíritu son siempre las mismas". Crow.
Gracias!
Cecilia V.
Y uno de los asuntos más reiterativos en la vida, son las heridas que se han generado en nosotros al relacionarnos con familiares, amigos, conocidos, parejas, etcétera. Creo que toda persona por lo menos una vez en su vida, ha vivido el hecho de ser agredida, atacada, violentada, herida a nivel emocional, por otra persona. Estas heridas pueden marcar una vida y bloquearla a niveles profundos.
De aquí se deriva una línea de trabajo en cuanto a la recuperación del poder personal en el ámbito de las relaciones humanas, que da para mucho. Pero en lo que quiero enfocarme ahora es en proporcionar una herramienta de sanación, por lo menos para dar los primeros pasos hacia ella, cuando una persona nos ha tratado con desamor.
Aquí entra la clave de hacernos responsables de nosotros mismos, cuando esta toma de conciencia ocurre, salimos de los terrenos del victimismo y podemos comenzar a curar heridas emotivas. Una vez que tomamos la responsabilidad de nuestra vida y de haber estado por un propósito (lo veamos o no) en determinada situación dolorosa, podemos comenzar a ampliar nuestra conciencia y entender:
Que las personas que no han sido capaces de amarte y que te hirieron, es porque ellas carecen de amor interno, podríamos decirlo así, no saben amar porque no fueron amadas, y por lo tanto con los demás, sólo pueden compartir y dar desde esas heridas internas y atacan.
Esto te ayuda a tomar distancia y no tomarte personal la ofensa, esto te ayuda a comprender que tú no eres la causa de haber sido rechazado, no amado, herido; tampoco es la persona que las ejecutó sobre ti, sino, la causa radica en que el amor en este mundo es condicionado, y con esta concepción errada de lo que es amar, no tenemos como humanidad, muchas oportunidades de relacionarnos de manera sana e inteligente.
Todavía humanamente, por desgracia, estamos muy lejos de comprender que el amor no es a medias, es decir, no podemos decir que sabemos amar, si al salir por la calle, estamos insultando, quejándonos y generando cargas negativas contra los demás.
Estamos en los tiempos de la gran mentira, en donde todos se sienten portadores de la verdad, donde todos se sienten libres para tirar la primera y la serie completa de piedras, en donde todos creen que ellos sí saben y los demás no, en donde creemos que amar a nuestra familia está muy bien y si lo hacemos ya sabemos amar, pero donde no me pidan que ame a quien no lo merece (según nosotros), porque lo condicionado del amor se expresa, es premiado, adorado, expuesto y valorado. Repito, en este mundo el amor es condicionado.
Así que no podemos alzarnos y señalar con el dedo a las personas que no nos han amado como creímos que merecíamos, porque nosotros no hemos aprendido tampoco a amar sin condiciones. Amar sin condiciones es amar y punto, y ese amor, no depende de cómo seas ni de cómo te comportes.
Amar sin condiciones, es una naturaleza. Para explicarlo en un ejemplo, es como el Sol, que está ahí, y no decide si sale para unos y para otros no.
El Budismo dentro de sus aciertos, habla de Compasión, ésta es abrir dentro de uno la puerta a comprender porqué el otro actúa desde el desamor, es abrir la puerta a comprender porqué yo actúo desde el desamor. La compasión nos ayuda a empezar a recorrer el camino de aprendizaje hacia el amor incondicional, a saber que todas las cosas que se ejecutan desde el desamor, no son justificables, pero sí son comprensibles; y cuando comprendo su origen puedo desapegarme, liberarme y salirme del drama emocional personal que busca sólo llamar la atención, es decir, ser atendidos.
La Compasión mucha gente por ignorancia, la confunde con la lástima. No cometas este grave error, la lástima te pone en una escala de valores vertical, dondetú te sientes mejor y más que los demás. La Compasión te pone en una escala horizontal donde sabemos que no somos más que nadie, ni tampoco menos que nadie, donde sabes que todos somos iguales.
Tú eres el único que te tienes que atender a ti mismo si ya tienes más de 20 años. Si alguien más quiere atenderte, te está dando un regalo invaluable, pero no es obligación de nadie dártelo.
Cuando entras en Compasión, comprendes que el tiempo es valioso y que como decía una frase que una vez una sabia Maestra me dio: "Yo no tengo tiempo de criticar o juzgar a los demás, porque empleo todo mi tiempo en mejorarme".
"Las leyes del hombre cambian dependiendo de la comprensión del hombre. Sólo las leyes del espíritu son siempre las mismas". Crow.
Gracias!
Cecilia V.

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