Aprendiendo a vivir las pérdidas.

Sabemos que es todo un tema de análisis y estudio el asunto de la crisis humana ante la pérdida de un ser querido. De aquí se deriva todo un trabajo y proceso de duelo que debe ser llevado a cabo de manera correcta para la salud psíquica y emocional de la persona.

Pero aquí vamos a ir un poco más allá. Debemos comprender que la pérdida de una persona, no sólo es por el hecho de que haya muerto; hay pérdidas por malos entendidos, disgustos, rupturas amorosas, cambio de vida en la persona que le exige otras actividades e intereses, cambio de nuestra propia vida, mudanza a otro país de la otra persona, etcétera.

Se afirma que incluso es más grande el dolor ante la pérdida de una persona por distanciamiento, disgustos, etcétera, que la pérdida de la persona por fallecimiento.

Debemos para profundizar y hacerle frente al dolor, pensar :¿Qué perdí, al perder a esta persona? Y contestarnos sinceramente. Hay que ser conscientes de todo lo que le proyectábamos a esta persona, es decir, las expectativas que teníamos de ella, lo que pensábamos que era esta persona, cómo pensábamos que era. Es decir, debemos de permitirnos entender, porqué teníamos atención en esta persona. Las respuestas a esto nunca son obvias, y por hacerlas obvias, nos perdemos el regalo de comprender y liberar. Alguien podría decir en una respuesta obvia: «Pues porque yo amaba a esa persona»; sí, pero hay que indagar en, qué veíamos en esa persona que nos hacía amarla.

Después debemos comprender que los demás son un reflejo de nosotros, si vemos a alguien atractivo, inteligente, capaz, amable, y demás virtudes, debemos comprender que eso es un potencial en nosotros mismos que no vemos, ¿Por qué no lo vemos? Porque nos falta autoestima, nos falta amarnos y aceptarnos, nos falta valorarnos.

Con todo esto, no estoy diciendo que las personas no sean nada y sólo sean proyecciones nuestras, las personas son y tienen sus características, pero cada persona va a ver en las personas las características con las cuales, pueda hacer una operación de proyección. Por eso una persona puede ser maravillosa para alguien y para otro es la peor persona del mundo, por la proyecciones. Ser consciente de lo que proyectamos en los demás, nos ayudará mucho para dejar de juzgar a los demás, o para dejar de admirarlos sin medida; y sobre todo, nos ayudará a conocernos más.

Más allá de proyecciones, está el hecho de amar a una persona. Y al perder a una persona, debemos preguntarnos ¿Por qué amo a esta persona? Si tu amor es auténtico, no va a haber una razón para amarla, sólo sucede y es ese amor. Evolucionar implica, que aprendas a vivir amando a esa persona aunque ya nunca puedas saber cómo está, qué hace; aunque ya nunca puedas cruzar ni una palabra con ella, aunque ya no puedas verla. Es duro, pero si el amor es auténtico, éste dará los fundamentos y fuerza para lograrlo y comprender.

Comprender que lo que amamos en esa persona, repito, si el amor es auténtico, es la Esencia misma de la persona, es lo que no cambiará nunca en ella ni en nosotros mismos, es amar eso que tal vez ni la misma persona ve de sí misma. Es amar también a su alma y entender que los encuentros significativos con las personas, tienen propósitos muy grandes que la mente humana ni siquiera supone, por eso se defiende y cree que lo sabe todo, dándole más peso al orgullo, rencores, dolor.





También hay que saber que una conexión entre almas, es muy difícil de deshacer, y debemos ser inteligentes a nivel del alma y aceptar que tal vez seguirá una conexión fuerte entre las almas, pero a nivel físico las personas - por darle peso e importancia a lo que no lo tiene, o por fallecimiento- no están ni estarán juntas...Por ahora, por este tiempo terrestre, porque en las almas están grabadas las conexiones y no hemos sido siempre lo suficientemente puros para entenderlas. Por fortuna tu ego no es lo más inteligente que existe y tus definiciones de ti son falsas.

Suelta, y deja ir a quien se quiere ir, a quien se tiene que ir. No seas egoísta queriendo que los demás estén junto a ti por siempre, cada quien tiene un camino.

Suelta y deja ir, lo Esencial entre las almas, las conexiones reales, nunca se pierden.

Gracias.

Cecilia V.









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