El arte como vía de curación.

Siempre he creído que todos tenemos aspectos de nosotros mismos que curar, ya sea a nivel físico, emocional, a nivel de nuestra personalidad, asuntos del pasado, etcétera.

Una curación para que suceda, debe ser integral es decir, abarcar todos los aspectos o los más posibles de toda la complejidad que somos. El arte nos ofrece muchas alternativas para ir logrando curación en los distintos aspectos de nuestra vida.

A continuación la definición de arte que nos entrega Wikipedia:
El arte (del lat. arsartis, y este calco del gr. τέχνη)1 es entendido generalmente como cualquier actividad o producto realizado por el ser humano con una finalidad estética o comunicativa, mediante la cual se expresanideasemociones o, en general, una visión del mundo, mediante diversos recursos, como los plásticos,lingüísticossonoros o mixtos.

Es una defición sencilla, ya que existen complejos tratados semióticos que intentan o definen qué es el arte. Ofrecí la defición, sólo para tener un referente de lo que en general es el arte. Aunque la denominación de obras como arte o no, dependen también de muchas posturas subjetivas. 

Independientemente de lo que nos sugieran los expertos de qué sí es arte y qué no, debemos saber distinguir qué tipo de arte nos ayuda a sanar y qué arte no. Nos ayuda un arte que busque las expresiones más sublimes de la conciencia humana, un arte que nos resulte bello estéticamente y también bello, importante, interesante, y relevante a nivel de sus contenidos (es decir, a nivel de lo que sus autores quieren decirnos). Obviamente aquí el abanico se abre mucho ya que lo que puede resultar bello para mí, tal vez para ustedes no lo sea, pero la guía es que apreciarlo y vivirlo nos resulte agradable. Un arte que nos abra posibilidades internas hacia una transformación que sea evolutiva.

No nos ayuda a sanar un arte que resulte de un vómito emocional de su autor, un arte que busque agredir, golpear, violentar emocionalmente. El arte que exalta aspectos denigrantes, dolorosos, oscuros de los aspectos humanos, no es un arte que nos ayude a sanar. Existe por algo este tipo de arte, pero no nos ayuda a los objetivos de curación integral.

Así hay música, pinturas, esculturas, literatura, cine, etcétera, que al ser percibidos, nos dejan una posibilidad de ir más hacia nuestras propias posibilidades más elevadas y equilibradas. Arte que nos invita a pensar, a razonar, a despertar. Si buscas y trabajas por una curación integral, evita las expresiones artísticas que sólo te orillen a tristeza, depresión, enojo, violencia, victimismo, miedo.

Si te encuentras algo perdido dentro de este fascinante aspecto de la creatividad humana, te recomiendo que comiences por buscar arte antiguo en cualquiera de sus expresiones, de cualquier parte del planeta; así poco a poco te irás familiarizando y el conocimiento sobre los mismos períodos y etapas del arte de la humanidad, te irán guiando hasta las expresiones de hoy en día, que ayudan a la curación.

Sé y creo que el arte puede salvarnos de muchos abismos, de mucha limitación y puede aportar mucha luminosidad y alegría a nuestra vida. La creatividad es una poderosa facultad de nuestra especie que puede salvarnos y también matarnos, por eso, debemos ser cuidadosos y saber elegir qué es para nosotros, qué nos aporta algo valioso y qué no.

Otra vía para la curación integral que es muy válida, es que tú mismo comiences a incursionar en un arte que te guste o llame la atención, sin importar tu edad, sin importar si lo harás bien o mal, sólo por el gozo de hacerlo. Muchas personas han logrado su curación integral al permitir que su creatividad fluya a través de una expresión artística.

Le debía un artículo al arte, que aunque modesto, exalta un aspecto que en mi vida me ha salvado muchas veces, espero que también sea fuente de gozo y salvación para ustedes: El Arte.

Gracias.

Cecilia V.



Comentarios