¿Vengarse o no vengarse?

Desgraciadamente, creo que todos hemos vivido situaciones en las cuáles han abusado, en mayor o menor medida de nosotros, hemos vivido situaciones que sentimos que son injustas. Si el trabajo interno evolutivo de una persona no ha llegado a cierto desarrollo, ésta ante este tipo de situaciones, experimenta un deseo de venganza, un deseo de regresar el mal ocasionado, pensando que así saciará su sed de justicia.

Sabemos que esta creencia de que un mal arregla otro mal, es más que falsa. Debemos ante estas situaciones ampliar la conciencia.

Cada pensamiento, emoción y acción que llevamos a cabo es una creación, y siempre debes estar consciente de qué tipo de vida quieres vivir. Si quieres una vida tranquila y equilibrada, tú debes pensar, sentir y accionar de manera tranquila y equilibrada. Lo que tú creas con tu manera de vivir, es una siembra que tarde o temprano te dará  a ti, a nadie más que a ti, cosechas.

Así que cuando estés en medio de una situación en la cual experimentas el deseo de vengarte, es más conveniente para ti, en todos los sentidos, que asumas tu responsabilidad de la situación, y vayas a tu interior intentando resolver abusos previos que sólo derivaron en frustración, enojo y miedo en ti. Deja a las personas que te hicieron daño que sigan su camino, y define que tu camino no es el de crear desequilibrios.

Trabaja en crearte un camino de paz y de la mayor plenitud posible, recuerda siempre que cada cosa que haces, es siembra para tu vida futura y piensa si al vengarte obtendrás una siembra adecuada.

Los que te han dañado, recibirán también en su justo tiempo la cosecha. Afortunadamente, el universo tiene mecanismos infalibles, para regresarnos justo lo que hemos sembrado. Feliz siembra de amor en tu vida.

Cecilia V.

                                 

Comentarios