El sentido de la Navidad.

De niña, mi mamá me decía que un día como hoy, 21 de diciembre, bajaba el espíritu de la Navidad; y yo me hacía muchas preguntas acerca de eso, aunque siempre le creí a mi madre, hasta el día de hoy sigo reflexionando y tratando de entender esta festividad.

¿A qué me refiero cuando digo entender? Me refiero a ampliar cada vez más lo que comprendo de la Navidad, y sin afán de vanagloriarme, puedo decir que en la búsqueda, investigación y estudio cada vez más profundo de la conciencia, voy comprendiendo más a fondo.

Cuando veo en estas épocas las cantidades inmensas de autos y personas en los centros comerciales (sí, porque yo también voy a ellos a pesar de tener un trabajo interno evolutivo), me pregunto cuántos realmente, creen o saben a profundidad, de la existencia de Jesucristo, porque si no me equivoco, la Navidad es el festejo del nacimiento de Jesucristo. Y sí sabemos que se ha hecho una festividad sin sentido para muchas personas, que la festejan pero no saben qué festejan, porque se declaran ateos, o como si ya hubieran estudiado todas las bibliotecas esotéricas, muy superficialmente dicen que Jesucristo no existió.

Es divertido y no vamos a satanizarlo, el hecho de dar regalos, comer rico, reunirse con la gente que uno ama; pero estas cosas no son la esencia de la Navidad.

Aclaro que no estoy escribiendo este artículo bajo una postura de ninguna religión, tampoco bajo ninguna postura de movimiento de nuevas religiones, ni grupos espirituales; de hecho muchos saben que desde hace tiempo elegí no pertenecer a ninguna de estas expresiones. Escribo, desde los lineamientos de lo que he estudiado y gente importante ha compartido el conocimiento. Entonces, la Navidad, es el festejo o conmemoración del nacimiento de ese Maestro que Es Jesucristo.

De verdad que es interesante empezar a desmenuzar, profundizar y conocer de acuerdo a nuestras posibilidades de conciencia y entendimiento, lo que Jesucristo como Maestro vino a compartir. Su enseñanza está muy lejos, de calvarios, sufrimientos, sacrificios. Es una enseñanza fascinante de amor, fuerza, libertad y de una sabiduría con una profundidad única; digna de repasar para todo a aquel que le interese la expansión de su conciencia y develar engaños del mundo.

Jesucristo no es un Maestro que está para que le pidas resolver tus problemas, trazó con su experiencia en aquél tiempo y espacio un camino de trabajo interno que conduce hacia la libertad del alma, que todos podemos hacer, fuera de religiones, grupos o dogmas y sobre todo fuera de miedos. Es un Maestro (y no fue el único) que en este camino interno, da las claves para hacer posible lo que el mundo y los parámetros sociales consideran  imposible. Su conocimiento está por donde se vea, lleno de una ética, precisión, y amor que humanamente no hemos llegado a integrar en nuestro corazón. Su enseñanza no es de erudición, de explicaciones profundas o fórmulas inentendibles; su enseñanza radica en sabernos una Esencia sin limitaciones, una Esencia que nada ni nadie puede alterar, transformar, dañar. Pero el gran desafío consiste en recordar eso y vivirlo en un mundo que cada vez está lleno en grandes porcentajes, de personas que están desconectadas de esta Esencia, de sí mismas.

"Lo que yo hice ustedes pueden hacerlo y más", frase que desde niña me taladra (en el buen sentido) la conciencia, frase que es motor e inspiración de mi camino evolutivo y sé que para muchas personas que saben, también lo es.

Así que no importa si hay cena lujosa o no, si se brinda con el champagne más caro o con refresco, si se reciben o se dan regalos, si hay un árbol de Navidad enorme, chico, natural o artificial,  no es importante si está o no está una persona, porque lo esencial de la Navidad, su sentido, no es comer, brindar, regalar, y mucho menos los dramas tristes familiares que imperan en muchos núcleos. El sentido es que internamente sepamos porqué celebramos y qué celebramos.

Creo que el sentido es celebrar que hubo alguien que con su camino de conciencia logró vencer incluso a la muerte y que esas posibilidades de real libertad también están para nosotros. Exige un trabajo titánico, muchos lo sabemos, pero esa es la celebración interna de los que vamos por ese camino.

Gracias y plena celebración!


                                                                                          Cecilia V. 

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