Las grandes respuestas.

El estudio del desarrollo de la conciencia sigue avanzando, y vamos descubriendo respuestas a interrogantes que teníamos tal vez hace algunos años, tal vez hace poco. Seguimos investigando, estudiando y aún así, todavía no hay respuesta a las preguntas más trascendentales del sentido de la vida humana.

La cultura new age, simplista, reduccionista y con poco rigor en profundizar y fundamentar sus respuestas, ha generado un bache de ignorancia en muchas personas que no nos permite avanzar como especie. Los preceptos new age dan respuestas muy simples a asuntos complejos de la existencia humana (si bien sabemos que en esencia, todo es simple, el ser humano no ha alcanzado en su generalidad, estados de la conciencia que le permitan comprender lo que aún es un misterio) así, aparentemente con estas respuestas, están resueltos y entendidos los más grandes misterios, pero no es así.

En una manifestación en cualquier dimensión, interfieren miles de factores, de los que de la mayoría no tenemos mucha idea.

¿Por qué digo que no hemos entendido y que las respuestas simplistas del new age no abarcan tampoco todo el entendimiento? Porque el entender implica saber resolver, así que si alguien o algo, nos da respuestas simples a aspectos complejos, pero esas respuestas no resuelven el misterio en sí, entonces no hemos entendido. Se dice por ejemplo: "Nos encarnamos para evolucionar" esta frase no da respuesta, porque al responder esto a la pregunta "¿Por qué nos encarnamos?" y responder esto, no estamos resolviendo el asunto de la evolución en un cuerpo humano.

Así, misterios profundos de la vida y la muerte, de las dimensiones etcétera, se reducen a visiones humanas y lo humano siempre va a ser limitado, toda visión, concepción humana, es limitada. Por ejemplo, el cerebro humano no ha alcanzado la evolución para poder saber que es lo infinito, lo "sabemos" por un concepto, una idea, lo sabemos intelectualmente, pero no lo entendemos, por lo tanto no lo podemos resolver, es decir, no sabemos qué podemos hacer o no hacer con eso, no sabemos cómo nos podemos o no relacionar con eso. Sólo es un saber del intelecto, no es un saber integral.

El saber integral, viene de otro lugar, de nuestra Esencia y nunca vendrá de configuraciones humanas. Por lo tanto, creo que tenemos que pensar dos veces mucho antes de hablar y dar conjeturas de la realidad, antes de dar afirmaciones contundentes acerca de la vida, la muerte y sus múltiples misterios. Nos acercará a una mayor humildad y reconocimiento de que no debemos parar nuestras investigaciones y estudio sobre la conciencia  sobre lo que somos en esencia.

Bien han dicho los más sabios que no saben, que entre más sabían más ignoraban.

Hay una belleza intrínseca en el por ahora, no saber, y aceptar que es un gran misterio la vida en esencia. Tal vez sea la belleza de toparse con algo grandioso en la vida y no buscar definirlo, clasificarlo; tal vez sea la belleza que impulsa el profundizar el conocimiento y esa belleza es la que ha impulsado a tantos humanos e iluminados a entender, saber.

Gracias.
Cecilia V.






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