Tema del mes: Vida sana en pareja parte 4.

En la primera entrega decía que parece todo un tema pero que en realidad es muy fácil. Sí es fácil vivir sanamente en pareja, cuando se cumplen los siguientes factores:

Estar con la persona adecuada. Para saber si es o no la persona adecuada, debemos tener muy claro qué tipo de relación de pareja queremos, siempre será válido construir el tipo de relación de pareja que queramos, siempre y cuando las dos partes estén de acuerdo en ello. Una cosa es que una persona nos guste, nos atraiga sin medida e incluso que estemos enamorad@s de esa persona, otra distinta es que esa persona sea la adecuada para nosotros. No sabremos si es la adecuada,si no tenemos claridad del tipo de relación de pareja que queremos vivir, así sabremos si esa persona se ajusta a ello. Tener madurez y seguridad implica, dejar ir a quien no es la persona adecuada. Por ello es conveniente hacernos cargo de nosotros mismos, no esperar tener una pareja para sentirnos plenos, vivos, amados, felices. Si esperamos sentirnos así gracias a una pareja, estamos en serios problemas y urge trabajar ya en nosotros mismos.

Entender la libertad y autonomía del otro. Parece obvio pero la mayoría de las parejas terminan por que este punto no se respeta, claro, para respetarlo, hay que tener en uno mismo una seguridad fuerte y también un real amor por el otro. Entender esto implica que sé que el otro, en nada es mío, que yo no soy su dueño, y que yo no soy de nadie, que nadie es mi dueño. Todos los aspectos de nuestra forma de ser, de expresarnos, el otro debe respetarlas, y nosotros debemos respetar todas las formas de ser y expresarse del otro. Es nocivo querer amoldar a la otra persona a nuestros gustos, ideas, creencias, educación, costumbres, etcétera. Si decido compartir mi vida con una pareja, y si realmente amo, implica que acepto a la persona, y aceptar no es decirlo ante un juez, es demostrarlo cada día, en no hacer juicios, críticas, en condicionar el amor, en famoso: "Si eres así y haces lo que yo quiero y me gusta te amo, si no, no". No se debe confundir la libertad con no ser congruentes con el compromiso que cada pareja establece, es decir, la libertad del otro y la mía en la pareja, no implica engaños, falta de lealtad; no implica faltarle el respeto al otro, ni nunca hacer concesiones. Ser libre en pareja implica que el otro amplía mi libertad, me ayuda, impulsa y apoya a ser más libre cada vez. Ser libre en pareja implica que ningún aspecto de mi vida se ve limitado por estar en pareja.

EL AMOR ES INCONDICIONAL.  Creo que esto se explica solo.

Estar dispuestos a trabajar en sí mismos y en lo que construyen como pareja. Es típico cuando una pareja termina que se diga: "No funcionó", como si la relación fuera una máquina que salió defectuosa y se descompuso. Hay que asumir que los dos son responsables de lo que suceda dentro de la pareja, que cada uno es un individuo que comparte con el otro, si estamos mal con nosotros mismos, si no hemos resuelto asuntos de nuestra propia personalidad y ego, es muy complicado que podamos fluir desde el amor puro con el otro. Trabajar en uno mismo es ser consciente de qué aspectos de mí tengo que mejorar, afinar, y eliminar, esto deben trabajarlo por su cuenta ambas partes. Por otro lado, creer que una buena relación de pareja se da sola, es un grave error, una buena, sana, duradera, plena relación de pareja, se construye cuando los dos miembros de la pareja trabajan por la relación, al dedicarle empeño, tiempo, comunicación, momentos especiales, y todo lo que a la pareja la nutra de vida. Nuestro desarrollo no se detiene y siempre hay aspectos de nosotros mismos que podemos mejorar, no para el otro, sino para nosotros mismos y así, estaremos mejor y podremos compartir con el otro nuestra luminosidad, y también ser conscientes de qué podemos hacer para mejorar o mantener plena la relación, ahí sí por el otro, para halagarlo y demostrarle con ACCIONES que lo amamos.

AMAR. Pueden existir muchos libros, teorías, fórmulas, cursos, talleres, meditaciones y demás, para lograr una vida en pareja sana, pero si en el corazón y alma nuestros no está un amor profundo por el otro, no habrá mucho que hacer. La vida en pareja es uno de los aspectos en los cuáles el ser humano prueba su evolución, prueba en qué nivel está. Si estás con alguien en desequilibrio deja de criticarlo y ve qué vas a hacer tú para cambiar, porque tú también estás en desequilibrio, si no, no estarías con esa persona.

Estar en pareja, es incondicionalmente, querer amar a alguien, sólo porque es esa persona, querer serle leal, porque así nos nace del corazón, querer caminar con esa persona porque así lo siente el alma. Es saber que cuando pase ese caudal que es el enamoramiento, queda, si existe, un amor profundo, queda el otro tal y como es frente a nosotros, recordándonos que siempre hacia donde tenemos que ir es hacia nosotros mismos y lo único que podemos hacer con el otro, es compartir.

Luminosa unicidad, compartir amando.

Gracias.

Cecilia V.




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