Tema del mes: Vida sana en pareja. Parte 3.

Continuamos.

Profundicemos un poco indagando más a fondo de dónde pueden venir las causas de relacionarnos desde el desamor y no desde el amor con una pareja.

Una causa importante son los patrones de vida viejos o los establecidos. Es decir, las ideas, creencias, juicios, prejuicios, miedos, pautas, que marca el pasado, la sociedad, el grupo de gente al que pertenecemos, el sector social al que pertenecemos, la religión, la educación,  de cómo debe ser una relación de pareja, y entonces las nuevas parejas se amoldan, a estas pautas en mayor o menor medida.

El peligro de amoldarse a estas pautas es que se pierde espontaneidad, libertad y sobre todo, particularidad en la relación de pareja. Se empiezan a vivir dinámicas en pareja, porque así se usa, o porque así lo hacen los demás, o porque así vimos que es; es decir, no cuestionamos esas maneras y analizamos, desde el corazón, si van o no realmente con nuestra más auténtica naturaleza de ser.

Pongamos ejemplos para aclarar, una pareja comienza a salir, luego después de un tiempo determinado deciden empezar una relación de pareja, y al poco tiempo si la relación va prosperando, deciden irse a vivir juntos, dormir, comer, convivir, de acuerdo a patrones establecidos, de acuerdo a un "ya somos una pareja".  Y no estoy expresando que esté incorrecto irse a vivir juntos, y realizar las actividades de la vida cotidiana juntos, lo que digo es que lo sano es, que la pareja dialogue y se comunique, para encontrar sus propias maneras de vivir, sus propias maneras de relacionarse, y no viva de acuerdo a lo que socialmente, moralmente, religiosamente, educativamente, tradicionalmente, se piensa.

Lo sano es que la pareja elija cómo van a ser ellos en pareja, cómo van a vivir ellos en pareja, de acuerdo a lo que les gusta, funciona, creen, piensan, sienten, quieren.

El ejemplo más claro es cuando una pareja nació en una familia católica, pero no van a misa y no llevan esa religión de manera congruente, pero deciden casarse por la iglesia católica, debido a que eso se usa o para dar gusto a la familia. Ahí no hay un acto auténtico de pareja, sino es el seguimiento de un patrón establecido.

Y existen muchas creencias que limitan la capacidad de amar, que incluso hasta se toman como normas y hay gente que las afirma con gran pasión como verdades absolutas, algunos ejemplos: El amor a distancia no funciona, mucha diferencia de edades no funciona, si no son muy parecidos no funciona, si son diferentes funciona, si no tuvieron el mismo tipo de educación no funciona, si no pertenecen a la misma clase social no funciona, etcétera. Todas, ideas, sólo eso, creencias, sólo eso.

Vivir de acuerdo a parámetros que no son auténticos en la pareja, va generando aburrimiento y rechazo, se va consumiendo el amor, al irse apagando la chispa que lo mantiene vivo: Autenticidad, particularidad. El tú y yo nos relacionamos así, porque conscientemente lo decidimos así tú y yo.

El amor es libertad y espontaneidad, es encontrar nuestra propia manera de caminar junto con el otro de una manera que ambos disfrutemos y nos llene de gozo. Todo el mundo quiere esto, pocos han trabajado suficientemente en sus miedos para lograrlo. Vale la alegría hacerlo.

Gracias.

Cecilia V.


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