La vida en pareja. Todo un tema. Antes aclaro que estas entregas corresponden a sus peticiones y no a la fecha de mañana, es decir, esto tiene como objetivo reflexionar, hacer conciencia y generar cambios si es posible.
Repito, todo un tema, que se complica, que se enreda, que da para mucho y demás, pero iremos descubriendo en estas entregas de artículos del mes, cómo en realidad, es sencillo.
Partamos primero de los primeros grandes errores que generan conflictos. El primer conflicto o bloqueo está en nosotros, sí, en nuestras creencias con relación al amor y a la relación de pareja.
Primero, generalmente, las personas reducen la expresión o concepción del amor, sólo al amor de pareja, lo cual ya limita mucho la vida, porque hay muchas manifestaciones del amor en la vida y a la vida misma. Es típica la pregunta: ¿Y en el amor cómo estás? Y en ella y en la respuesta se reduce a que el amor sólo se tiene si se tiene pareja o no. Primer gran error que causa sufrimiento, así que les recomiendo que si les hacen esa pregunta, tengan o no pareja, hagan un recuento de todo lo que es una expresión de amor en sus vidas, y no reduzcan esta vibración a sólo una pareja.
Segundo, lo que concebimos y entendemos por amor. Como bien sabemos, tristemente, no todas las personas saben amar, y esto es porque o no recibieron de niños el amor que es necesario para desarrollarnos, o nadie a su alrededor sabía amar y no supieron nunca qué era eso. Y entonces la concepción del amor se reduce a lo que el marketing del amor nos ha dicho que es, a lo que las superficiales películas románticas nos han dicho que es. Así se va sucumbiendo ante patrones acartonados que dictan qué es amar a una pareja, cómo se le debe demostrar y cuándo. Asumiendo que todos sabemos amar, esperamos (otro error) que la otra persona nos ame. Pero el amor (y perdónenme la burda comparación) es como el dinero, si no lo tienes, no lo puedes dar. Por ejemplo, piensen en su mejor amigo o en un familiar muy querido, que tuvo un gran conflicto y necesita que le des ya, dos millones de pesos; no es que no se los quieras dar, si los tuvieras, ¡Se los darías! ¡Al instante! Pero como no los tienes no se los puedes dar, lo mismo es con el amor. Si el otro no lo tiene en sí mismo no te lo puede compartir, y si tú no lo tienes en ti mismo tampoco.
Tercero, creer que una pareja te dará la felicidad. Creer que otra persona te hará feliz, es renunciar a tu responsabilidad de ser feliz por ti mismo. Esperar tener a una pareja para estar bien, es estar viviendo tu vida desde carencias, y cuando la tengas, seguro atraerás a alguien igual de carente que tú y será un idilio perfecto al principio porque mutuamente se taparán sus huecos, pero al pasar el tiempo, como relacionarse desde carencias es igual a relacionarse desde el miedo y el miedo NO ES AMOR, la relación se romperá ya que nunca fue creada desde el amor.
En la siguiente entrega profundizaremos sobre lo que sí es amor y sobre lo que no.
Gracias!
Cecilia V.
Repito, todo un tema, que se complica, que se enreda, que da para mucho y demás, pero iremos descubriendo en estas entregas de artículos del mes, cómo en realidad, es sencillo.
Partamos primero de los primeros grandes errores que generan conflictos. El primer conflicto o bloqueo está en nosotros, sí, en nuestras creencias con relación al amor y a la relación de pareja.
Primero, generalmente, las personas reducen la expresión o concepción del amor, sólo al amor de pareja, lo cual ya limita mucho la vida, porque hay muchas manifestaciones del amor en la vida y a la vida misma. Es típica la pregunta: ¿Y en el amor cómo estás? Y en ella y en la respuesta se reduce a que el amor sólo se tiene si se tiene pareja o no. Primer gran error que causa sufrimiento, así que les recomiendo que si les hacen esa pregunta, tengan o no pareja, hagan un recuento de todo lo que es una expresión de amor en sus vidas, y no reduzcan esta vibración a sólo una pareja.
Segundo, lo que concebimos y entendemos por amor. Como bien sabemos, tristemente, no todas las personas saben amar, y esto es porque o no recibieron de niños el amor que es necesario para desarrollarnos, o nadie a su alrededor sabía amar y no supieron nunca qué era eso. Y entonces la concepción del amor se reduce a lo que el marketing del amor nos ha dicho que es, a lo que las superficiales películas románticas nos han dicho que es. Así se va sucumbiendo ante patrones acartonados que dictan qué es amar a una pareja, cómo se le debe demostrar y cuándo. Asumiendo que todos sabemos amar, esperamos (otro error) que la otra persona nos ame. Pero el amor (y perdónenme la burda comparación) es como el dinero, si no lo tienes, no lo puedes dar. Por ejemplo, piensen en su mejor amigo o en un familiar muy querido, que tuvo un gran conflicto y necesita que le des ya, dos millones de pesos; no es que no se los quieras dar, si los tuvieras, ¡Se los darías! ¡Al instante! Pero como no los tienes no se los puedes dar, lo mismo es con el amor. Si el otro no lo tiene en sí mismo no te lo puede compartir, y si tú no lo tienes en ti mismo tampoco.
Tercero, creer que una pareja te dará la felicidad. Creer que otra persona te hará feliz, es renunciar a tu responsabilidad de ser feliz por ti mismo. Esperar tener a una pareja para estar bien, es estar viviendo tu vida desde carencias, y cuando la tengas, seguro atraerás a alguien igual de carente que tú y será un idilio perfecto al principio porque mutuamente se taparán sus huecos, pero al pasar el tiempo, como relacionarse desde carencias es igual a relacionarse desde el miedo y el miedo NO ES AMOR, la relación se romperá ya que nunca fue creada desde el amor.
En la siguiente entrega profundizaremos sobre lo que sí es amor y sobre lo que no.
Gracias!
Cecilia V.

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