Cada quien lleva su propio paso, su propio ritmo. No existe un determinado tiempo en el cual las personas deban concluir un cierre de ciclos, si se están todos los días haciendo acciones que nos lleven a un desapego del ciclo que terminó y a un enfoque de lo nuevo que caminaremos, se está en lo correcto.
Se sabe que se va a comenzar o comienza otro ciclo al terminar uno, pero la desafiante pregunta evolutiva es ¿Queremos comenzar otro ciclo? ¿O preferiríamos salirnos de los ciclos? ¿Qué implica? Salirse los ciclos, implica que no vamos a entrar de nuevo en un patrón energético ya predeterminado, significa que no vamos a repetirnos, ni a repetir experiencias, significa que vamos a caminar senderos completamente nuevos, y esto, a la mayoría le da pánico.
A nivel de energía y conciencia, se requiere casi de un libro para explicar cómo salirse de vivir dentro de ciclos, es imposible que lo explique aquí. Pero lo que sí es posible es compartir la semilla de la idea de salirse de ellos, de permitir que se expanda más la conciencia en comprender que no necesariamente tenemos que estar inmersos en ciclos. Ello implica una vida en la cual caminamos, pero ya no nos sumergimos en pautas repetitivas. Porque todos sabemos que las pautas que ya conocemos, tarde o temprano se desgastarán y caducarán, ¿por qué lo sabemos? Porque son ciclos, y los ciclos son repetición.
El desafío más grande consiste en aprender a vivir más allá de la cuarta dimensión (el tiempo), porque inmersos en éste, siempre hay ciclos, a nivel de Sistema Solar, y de la Tierra, éstos están siempre dentro de ciclos (rotación y traslación, en el caso del planeta). Sabemos que acabamos de comenzar una nueva Era, es decir un nuevo ciclo, una nueva vuelta del Sistema Solar a la Elíptica. Así que el desafío es enorme, porque hay que lograr un trabajo que vaya mucho más allá de nosotros mismos.
Pero lo planteo, porque me gusta pensar en grande y aceptar estos retos evolutivos.
Por lo pronto, en lo que logramos la maestría espiritual que esto implica, sí que tenemos mucho a nuestro alcance para que aunque entremos en un ciclo nuevo, sea realmente eso, nuevo, en ser siempre responsables de nosotros mismos y accionar conscientemente para no volver a repetir patrones, implica un arduo trabajo y pocas personas lo logran del todo.
Si sentimos que no podemos solos, tanto terminar bien un ciclo, como comenzar uno nuevo, podemos siempre pedir ayuda, realizar un trabajo terapéutico, el que más nos convenga, para lograrlo.
"Cada uno carga su mochila" es una frase famosa, pero el reto es que nuestra mochila pueda vaciarse del pasado, para poder poner en ella, los regalos del hoy y dejar espacio para los del futuro, siempre hay que dejar espacio.
Palabras y manifestaciones claras para cerrar un ciclo y que para que el que sigue sea nuevo:
Responsabilidad.
Amor.
Congruencia.
Desapego.
Aceptación.
Lo que más miedo te da realizar para ti, lo que más postergas en tu vida, es lo que te aportará mayor plenitud.
Recordando: SÓLO HAZLO.
Gracias.
Cecilia V.
Se sabe que se va a comenzar o comienza otro ciclo al terminar uno, pero la desafiante pregunta evolutiva es ¿Queremos comenzar otro ciclo? ¿O preferiríamos salirnos de los ciclos? ¿Qué implica? Salirse los ciclos, implica que no vamos a entrar de nuevo en un patrón energético ya predeterminado, significa que no vamos a repetirnos, ni a repetir experiencias, significa que vamos a caminar senderos completamente nuevos, y esto, a la mayoría le da pánico.
A nivel de energía y conciencia, se requiere casi de un libro para explicar cómo salirse de vivir dentro de ciclos, es imposible que lo explique aquí. Pero lo que sí es posible es compartir la semilla de la idea de salirse de ellos, de permitir que se expanda más la conciencia en comprender que no necesariamente tenemos que estar inmersos en ciclos. Ello implica una vida en la cual caminamos, pero ya no nos sumergimos en pautas repetitivas. Porque todos sabemos que las pautas que ya conocemos, tarde o temprano se desgastarán y caducarán, ¿por qué lo sabemos? Porque son ciclos, y los ciclos son repetición.
El desafío más grande consiste en aprender a vivir más allá de la cuarta dimensión (el tiempo), porque inmersos en éste, siempre hay ciclos, a nivel de Sistema Solar, y de la Tierra, éstos están siempre dentro de ciclos (rotación y traslación, en el caso del planeta). Sabemos que acabamos de comenzar una nueva Era, es decir un nuevo ciclo, una nueva vuelta del Sistema Solar a la Elíptica. Así que el desafío es enorme, porque hay que lograr un trabajo que vaya mucho más allá de nosotros mismos.
Pero lo planteo, porque me gusta pensar en grande y aceptar estos retos evolutivos.
Por lo pronto, en lo que logramos la maestría espiritual que esto implica, sí que tenemos mucho a nuestro alcance para que aunque entremos en un ciclo nuevo, sea realmente eso, nuevo, en ser siempre responsables de nosotros mismos y accionar conscientemente para no volver a repetir patrones, implica un arduo trabajo y pocas personas lo logran del todo.
Si sentimos que no podemos solos, tanto terminar bien un ciclo, como comenzar uno nuevo, podemos siempre pedir ayuda, realizar un trabajo terapéutico, el que más nos convenga, para lograrlo.
"Cada uno carga su mochila" es una frase famosa, pero el reto es que nuestra mochila pueda vaciarse del pasado, para poder poner en ella, los regalos del hoy y dejar espacio para los del futuro, siempre hay que dejar espacio.
Palabras y manifestaciones claras para cerrar un ciclo y que para que el que sigue sea nuevo:
Responsabilidad.
Amor.
Congruencia.
Desapego.
Aceptación.
Lo que más miedo te da realizar para ti, lo que más postergas en tu vida, es lo que te aportará mayor plenitud.
Recordando: SÓLO HAZLO.
Gracias.
Cecilia V.

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