Tema del mes: Cierre de ciclos. Parte 1.


Comencemos definiendo qué es un ciclo.

Ciclo es un proceso, que siempre sigue las mismas fases en el mismo orden, hasta que transcurrido cierto tiempo, el estado del sistema del fenómeno que se trate, vuelve a condiciones anteriores, es decir, vuelve a convertirse en otra fase en otro proceso.

Si hablamos de ciclo necesariamente tenemos que hablar de repetición. No hay fenómeno que se considere cíclico, que no se repita.

Considero que de entrada, debemos saber distinguir qué son ciclos en nuestra vida y qué no, porque de concebir que nuestra vida es un ciclo y está compuesta de ellos, estamos aceptando que nuestra vida es una repetición y  que ésta está llena de repeticiones.

Cerrar un ciclo corresponde a ese estado de la conciencia que me lleva a pensamientos, emociones y acciones adecuadas para terminar en mi vida, con una serie de fenómenos (relaciones, trabajos, mudanzas, etcétera) que han caducado, que se han gastado y que identificamos que para crecer, para avanzar, debemos abandonar.

De manera incorrecta, muchas personas creen que por el hecho de terminarse un año y comenzar otro, como la situación que vivimos ahora, deben cerrar y abrir nuevos ciclos, no necesariamente, es decir, un ciclo debe cerrarse cuando identificamos que ya se terminó, que ya no tiene sentido estar en él, cuando es evidente que ha caducado, y que sabemos que seguir ahí, va en contra de nosotros mismos, que no es congruente seguir, que ya no nos impulsa hacia la vida, sino hacia frecuencias de muerte, es decir, que nos identificamos desconectados con la vida, inmersos en una pasividad, tristeza, desgano e inconsciencia.

En la próxima entrega del tema del mes, entenderemos porqué nosotros no podemos tener al cien por ciento el control de los ciclos.

Gracias.

Cecilia V.







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