No mente. Dos palabras, de las primeras que leí cuando comenzaba mis estudios en evolución de la conciencia, me tardé años en comprenderlo y otros más en saber, realmente qué es eso.
Es un saber ancestral, que tiene su origen, sobre todo, en oriente, y que para mí es uno de los pilares de alguien que seriamente se toma su evolución. Pero ¿Qué es no mente? Recuerdo una vez, al finalizar un taller, se acercó a mí una alumna para contarme que había tenido a un maestro muy tonto en su clase de yoga, ya que él les dijo que había que estar en No mente, y ella me explicaba que él era tonto porque eso era imposible.Y yo le pregunté: "¿Por qué imposible?" Ella sorprendida de que yo le hiciera esta pregunta, con cierto dejo de desesperación me dijo: "Porque es imposible dejar de pensar". A lo que contesté y digo ahora, no no lo es.
De acuerdo a este saber, mente es una estructura que está dentro de nosotros, pero que no pertenece a lo que somos en esencia, de acuerdo a este saber, mente es el origen de ruido, de confusión, de dudas. Tal vez se han percatado que muchas veces, sus pensamientos no paran, y se hacen en cuestión de segundos monólogos internos, que tienen características de diálogos, en los cuáles nosotros mismos nos preguntamos, nos contestamos, deducimos, dudamos, etcétera. Esto es lo que llamamos ruido mental, y es mente, porque estos monólogos no llevan a una resolución de asuntos de nuestra vida, sino que sólo nos llenan de temores, incertidumbres y miedos, es decir, nos bloquean, paralizan. Todo esto, mas el ruido que a diario introducimos en nuestra mente, con todos los estímulos no naturales o limitados del mundo que percibimos.
El pensar, es una facultad, no es mente, repito, mente es esta estructura energética formada de dudas, miedos, ruido. El pensar es una facultad, que es propia de nuestra esencia, de lo que sí somos, y cuando estamos en lo que sí somos, cuando percibimos desde lo que sí somos, el pensar, los pensamientos, son los justos, son claros, certeros, concisos. Cuando puedo vivir mi pensar o pensamiento como facultad, no pienso por pensar, no pienso todo el tiempo, sólo pienso cuando tengo que pensar, y cuando sucede el pensar, no es rebuscado, confuso, dudoso, es, repito,claro, certero, conciso. Y es el pensamiento, una facultad que uso a voluntad, no es que ocurra porque sí, como lo hace la mente.
El desarrollar estados de conciencia fuera de la mente, la deconstrucción de la mente en nuestro interior, el detener los pensamientos, es posible. No es un trabajo fácil, no es un trabajo rápido, pero está dentro del rango de lo posible y no de lo imposible como me lo afirmaba aquella buena alumna.
Cuando se vive fuera de la mente, se es capaz de descifrar los entramados mentales de los demás, no para juzgarlos u obtener ventajas sobre ellos, esto no sería evolutivo, sino para poder ayudarlos mejor a salir de ahí, ayudarlos más a ir hacia ellos mismos. Cuando se vive fuera de la mente, el pensar opera desde nuestra creatividad esencial, los sufrimientos desaparecen porque no nos inmiscuimos en juegos mentales de los demás (chantajes, manipulaciones, dependencias, engaños, intenciones), el rango de libertad que se alcanza es mayor y fuera de la mente, conocemos el silencio de lo que sí somos, ese silencio de nuestra Esencia, de lo que siempre hemos sido, de lo que es inalterable e inmutable en nosotros.
Estar fuera de la mente, es un descanso para el alma, el cuerpo y una puerta para entrar en la libertad interior más bella e indescriptible que puede haber.
Si quieres empezar a aprender un trabajo metodológico para salir de la mente, y empezar a usar tu pensamiento como facultad, ente otros estados de conciencia, ven al taller que imparto este domingo 9 de diciembre de 10:30 a 14:00 hrs. En X Espacio de Arte, Atlixco 1 esq. Veracruz Col. Condesa. Costo$500 (mismos que cubres el mismo día antes de entrar al taller). Inscríbete a esta cuanta. Cupo limitado. Gracias.
Es un saber ancestral, que tiene su origen, sobre todo, en oriente, y que para mí es uno de los pilares de alguien que seriamente se toma su evolución. Pero ¿Qué es no mente? Recuerdo una vez, al finalizar un taller, se acercó a mí una alumna para contarme que había tenido a un maestro muy tonto en su clase de yoga, ya que él les dijo que había que estar en No mente, y ella me explicaba que él era tonto porque eso era imposible.Y yo le pregunté: "¿Por qué imposible?" Ella sorprendida de que yo le hiciera esta pregunta, con cierto dejo de desesperación me dijo: "Porque es imposible dejar de pensar". A lo que contesté y digo ahora, no no lo es.
De acuerdo a este saber, mente es una estructura que está dentro de nosotros, pero que no pertenece a lo que somos en esencia, de acuerdo a este saber, mente es el origen de ruido, de confusión, de dudas. Tal vez se han percatado que muchas veces, sus pensamientos no paran, y se hacen en cuestión de segundos monólogos internos, que tienen características de diálogos, en los cuáles nosotros mismos nos preguntamos, nos contestamos, deducimos, dudamos, etcétera. Esto es lo que llamamos ruido mental, y es mente, porque estos monólogos no llevan a una resolución de asuntos de nuestra vida, sino que sólo nos llenan de temores, incertidumbres y miedos, es decir, nos bloquean, paralizan. Todo esto, mas el ruido que a diario introducimos en nuestra mente, con todos los estímulos no naturales o limitados del mundo que percibimos.
El pensar, es una facultad, no es mente, repito, mente es esta estructura energética formada de dudas, miedos, ruido. El pensar es una facultad, que es propia de nuestra esencia, de lo que sí somos, y cuando estamos en lo que sí somos, cuando percibimos desde lo que sí somos, el pensar, los pensamientos, son los justos, son claros, certeros, concisos. Cuando puedo vivir mi pensar o pensamiento como facultad, no pienso por pensar, no pienso todo el tiempo, sólo pienso cuando tengo que pensar, y cuando sucede el pensar, no es rebuscado, confuso, dudoso, es, repito,claro, certero, conciso. Y es el pensamiento, una facultad que uso a voluntad, no es que ocurra porque sí, como lo hace la mente.
El desarrollar estados de conciencia fuera de la mente, la deconstrucción de la mente en nuestro interior, el detener los pensamientos, es posible. No es un trabajo fácil, no es un trabajo rápido, pero está dentro del rango de lo posible y no de lo imposible como me lo afirmaba aquella buena alumna.
Cuando se vive fuera de la mente, se es capaz de descifrar los entramados mentales de los demás, no para juzgarlos u obtener ventajas sobre ellos, esto no sería evolutivo, sino para poder ayudarlos mejor a salir de ahí, ayudarlos más a ir hacia ellos mismos. Cuando se vive fuera de la mente, el pensar opera desde nuestra creatividad esencial, los sufrimientos desaparecen porque no nos inmiscuimos en juegos mentales de los demás (chantajes, manipulaciones, dependencias, engaños, intenciones), el rango de libertad que se alcanza es mayor y fuera de la mente, conocemos el silencio de lo que sí somos, ese silencio de nuestra Esencia, de lo que siempre hemos sido, de lo que es inalterable e inmutable en nosotros.
Estar fuera de la mente, es un descanso para el alma, el cuerpo y una puerta para entrar en la libertad interior más bella e indescriptible que puede haber.
Si quieres empezar a aprender un trabajo metodológico para salir de la mente, y empezar a usar tu pensamiento como facultad, ente otros estados de conciencia, ven al taller que imparto este domingo 9 de diciembre de 10:30 a 14:00 hrs. En X Espacio de Arte, Atlixco 1 esq. Veracruz Col. Condesa. Costo$500 (mismos que cubres el mismo día antes de entrar al taller). Inscríbete a esta cuanta. Cupo limitado. Gracias.
Cecilia V.

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