Más acerca de los miedos.


Sabemos que el planeta hoy en día está muy acelerado, que se va acelerando cada vez más y esto, trae consigo cosas preciadas y preciosas, pero también genera olas enormes de información que confunde y quita virtud a la claridad de lo esencial.

A nivel de superar el miedo, la humanidad, todavía está en una etapa muy poco desarrollada, a nivel de información en nuestras estructuras, todavía se carga con muchos miedos milenarios: Miedo a la muerte, miedos a las catástrofes naturales o de otra índole, miedo a manifestaciones de otras dimensiones, miedos de género. También se carga con miedos más inmediatos a nivel energético: Miedos que se fundaron en la infancia, miedos a raíz de sucesos que identificamos muy bien, que quedaron como huellas de traumas, miedos a expresarnos, miedos a buscar lo que necesitamos, miedos a caminar por los senderos que deseamos, etcétera, la lista podría ser interminable. Incluso existen miedos en nosotros que ni siquiera sabemos que están en nuestra configuración energética, pero que al momento de manifestarse algo, se detonan, para nuestra desagradable sorpresa.

Y viene el vicio de la conciencia limitada que desea, encontrar una solución mágica, inmediata, sin dolor, para superarlos, no existe. Sin confrontación no existe una curación y evolución real. Es fuerte, aceptar que en áreas de nosotros mismos, somos un cúmulo de miedos que nos bloquean la libertad de fluir, tanto interna como externamente, pero este paso ya es el primer detonante que comienza a debilitar los miedos, después habrá que trabajar de manera específica, metódica y correcta a nivel energético y evolutivo para realmente sacar de nosotros esa información y nosotros también salirnos de ella.

Imaginemos una construcción compleja, por ejemplo, una catedral gótica, cada uno de los niveles y espacios, están relacionados entre sí, y si estudiamos los cimientos de la catedral, veremos que desde ahí está claro lo que será hasta su cúspide más alta esa construcción. Así a los rosetones los sostienen estructuras sobre paredes, las columnas ayudan a mantener la estabilidad de las naves, etcétera.

Las estructuras de los miedos funcionan igual, existen miedos básicos, que forman los pilares de todos los demás y van generando a su vez, otras estructuras que contienen otros tipos de miedos. Existen configuraciones energéticas generales, es decir que todos tenemos, son las estructuras de miedos que todos tenemos, y existen las particulares que son las que conforman los miedos personales.

Todo bloqueo, todo desequilibrio, a cualquier nivel, bajo el nombre que tenga, se le asigne, se le cambie, se le denomine, es decir, todo lo que no sea pleno y libre, está fundado, creado, desarrollado, originándose desde uno o un sin fin de miedos.

Así, muchas de las dinámicas de vida, que ni imaginamos que tienen que ver con eso, repito, si no son plenas y libres, hay miedos ahí, y sus manifestaciones son a veces muy sutiles. Por ejemplo: Una buena intención de que alguien tenga un buen viaje, puede nacer (y pasa el 99% de las veces) del miedo a sufrir porque le suceda algo fatal a esa persona. Ante esto, cualquiera me podría decir que es lógico tener este miedo, que todos queremos que nuestros seres queridos siempre estén bien, cierto, pero el desear siempre está infundado en un miedo. Cuando no hay miedos, no se desea, se acciona, fluímos, y tenemos abierto el corazón para el devenir de la vida sin sufrimiento, pase lo que pase;  porque el desear parte de una carencia, de un "no tengo" y cuando me observo carente, no vivo en la seguridad de que ya todo Es y ya todo Está, y por lo tanto estoy en uno o muchos miedos.

No estoy a favor, de enseñanzas pretenciosas donde como "graduación" de un trabajo de tres días, hay que realizar una hazaña aparentemente humanamente imposible. Supe de una señora que tenía un pánico terrible a cruzar las grandes avenidas sola, fue a uno de estos "cursos", caminó al final por brasas ardiendo, cuando regresó del retiro a la ciudad, e intentó cruzar una avenida sola, de nuevo, le fue imposible. Porque el trabajo debe enfocarse a los miedos particulares y en un trabajo profundo para que el alma aprenda a resolver los miedos.

Resolver miedos es lograr en ti la posibilidad de una vida en mayor libertad interna. Nuestra dignidad esencial, merece que nos despojemos de ellos, porque en esencia, nunca fuimos, ni somos miedo.

Gracias.

Si quieres aprender un proceso para liberarte de miedos que todos tenemos y los particulares, te invito el próximo 11 de noviembre de 10:30 a 14:00 hrs. Al taller: Aprendiendo a vencer miedos. En X Espacio de Arte, Atlixco 1 Col. Condesa. Cupo limtado. Costo $500 (Los cuáles los cubres el mismo día del taller al entrar) Inscripciones y mayores informes a esta cuenta.

Cecilia V.


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