Nuestra sociedad en gran medida ha olvidado lo esencial. Nos alcanza los talones la aceleración terrestre, la de la vida, la del mundo; y se nos olvidó que muchos de los orígenes de los problemas que a nivel personal, y por lo tanto social, están en nuestro árbol genealógico.
No hemos por muchas generaciones atendido lo necesario. Mi enfoque de trabajo no es el de rendirle honores a los ancestros, cada fecha especial y mucho menos ofrendas. Mi enfoque está en tener el saber que nos permita identificar qué tipo de información se ha gestado y repetido de generaciones en generaciones dentro de nuestro árbol genealógico, que generan estancamiento en la evolución personal y también del linaje mismo.
Existen un sin fin de situaciones que generan patrones, programas, bloqueos y demás, para las generaciones futuras, comprendamos que nosotros somos la generación futura que imaginaron nuestros chosnos, tatarabuelos; algunas de estas situaciones son: Enfermedades terminales, muertes violentas, adopciones, muertes de hijos, abortos (provocados y no), problemas de herencias, adulterios, divorcios, abandonos, etcétera.
Cada miembro del árbol genealógico, debe ocupar el lugar que energéticamente le corresponde, aunque ya no esté vivo o ya no sea parte de, ejemplo de esto último, una mujer divorciada, debe reacomodarse en su árbol y en el de su ex esposo, si es que tuvo hijos con él, si no los tuvo, debe salirse energéticamente de ese árbol, sabiendo qué partes de su energía va a recuperar de ahí y qué partes debe regresar y cómo.
Existen bloqueos y desequilibrios, pautas de vida, que se repiten de generación en generación a través de muchos años, limitando el crecimiento evolutivo del árbol al cual pertenecemos y limitando nuestro propio camino de vida.
La conciencia afortunadamente, se ha desarrollado para saber las herramientas y formas de trabajo interno que nos ayudan a curar a nuestro árbol genealógico, es posible, quitar esta información nociva de él. Es posible ser el eslabón del linaje o la rama del árbol que va a devolver vida, equilibrio y plenitud al linaje.
Por falta de conocimiento, no por incapacidad, nuestros antepasados, tal vez, no trabajaron como debieron en curar sus desequilibrios a nivel de familias, pero es un acto de valentía y responsabilidad, decidir ser la persona, rama del árbol que va a curarlo, para mí, este es un acto de amar nuestro pasado y verdaderamente, honrarlo.
Si deseas empezar a curar tu árbol genealógico, te invito al próximo taller que imparto el próximo 2 de septiembre de 10:30 a 14:00 hrs en Atlixco 1 esq. Veracruz 97 Col. Condesa. Costo: $500 que se cubren el mismo día del taller al entrar. Reserva a esta cuenta, cupo limitado.
Cecilia V.
No hemos por muchas generaciones atendido lo necesario. Mi enfoque de trabajo no es el de rendirle honores a los ancestros, cada fecha especial y mucho menos ofrendas. Mi enfoque está en tener el saber que nos permita identificar qué tipo de información se ha gestado y repetido de generaciones en generaciones dentro de nuestro árbol genealógico, que generan estancamiento en la evolución personal y también del linaje mismo.
Existen un sin fin de situaciones que generan patrones, programas, bloqueos y demás, para las generaciones futuras, comprendamos que nosotros somos la generación futura que imaginaron nuestros chosnos, tatarabuelos; algunas de estas situaciones son: Enfermedades terminales, muertes violentas, adopciones, muertes de hijos, abortos (provocados y no), problemas de herencias, adulterios, divorcios, abandonos, etcétera.
Cada miembro del árbol genealógico, debe ocupar el lugar que energéticamente le corresponde, aunque ya no esté vivo o ya no sea parte de, ejemplo de esto último, una mujer divorciada, debe reacomodarse en su árbol y en el de su ex esposo, si es que tuvo hijos con él, si no los tuvo, debe salirse energéticamente de ese árbol, sabiendo qué partes de su energía va a recuperar de ahí y qué partes debe regresar y cómo.
Existen bloqueos y desequilibrios, pautas de vida, que se repiten de generación en generación a través de muchos años, limitando el crecimiento evolutivo del árbol al cual pertenecemos y limitando nuestro propio camino de vida.
La conciencia afortunadamente, se ha desarrollado para saber las herramientas y formas de trabajo interno que nos ayudan a curar a nuestro árbol genealógico, es posible, quitar esta información nociva de él. Es posible ser el eslabón del linaje o la rama del árbol que va a devolver vida, equilibrio y plenitud al linaje.
Por falta de conocimiento, no por incapacidad, nuestros antepasados, tal vez, no trabajaron como debieron en curar sus desequilibrios a nivel de familias, pero es un acto de valentía y responsabilidad, decidir ser la persona, rama del árbol que va a curarlo, para mí, este es un acto de amar nuestro pasado y verdaderamente, honrarlo.
Si deseas empezar a curar tu árbol genealógico, te invito al próximo taller que imparto el próximo 2 de septiembre de 10:30 a 14:00 hrs en Atlixco 1 esq. Veracruz 97 Col. Condesa. Costo: $500 que se cubren el mismo día del taller al entrar. Reserva a esta cuenta, cupo limitado.
Cecilia V.

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