Personaje a conocer del mes: Zaha Hadid.

Zaha Hadid nació el 31 de octubre de 1950 en Bagdad, estudió arquitectura en Londres, donde ha vivido el mayor  tiempo de su vida. Ha creado obras impresionantes dentro del Deconstructivismo, que se basa en formas no lineales y poco convencionales en diseños de construcción. Es la primera mujer en ganar el Premio Pritzker. Hoy en día es considerada la más famosa del mundo en el desarrollo y trabajo de la Arquitectura, se le considera el Nobel de la Arquitectura.

Algunas de sus obras arquitectónicas están en Alemania, Dinamarca, Estados Unidos, Londres, Francia, Austria, España.

Sus trabajos son de creatividad futurista, pero impactante, armónica, equilibrada, bella. Menciona que su inspiración son las formas de la naturaleza.

Copio textual la entrevista que apareció en la sección Entre Muros del períodico Reforma de este mes de Abril, a raíz de que Zaha visitó nuestra ciudad, porque considero que ella tiene ideas valiosas.

¿Fue complicado abrirse camino siendo una mujer inmigrante árabe y poder llegar hasta donde está?

El ser árabe no fue un problema en mi generación sí había facilidad para estudiar. Quizá el problema fue cuando llegué a Reino Unido (en los años sesenta) porque el hecho de ser mujer y venir de otro país sí me dificultó un poco las cosas. Además como en ese entonces la arquitectura no estaba establecida como un trabajo, no se encontraban bien cimentadas las normas y eso lo complicaba todavía más.

¿Cómo salió adelante, recibió algún consejo por parte de sus padres?

Mis padres siempre han significado un gran apoyo. También lo han sido mis colegas y amigos, quienes han sido muy importantes cuando atravesaba por momentos complicados. Ellos estaban sin decir nada, al igual que mis estudiantes.
Pero lo interesante es que trabajaba día y noche, era muy intenso, entonces tampoco tenía mucho tiempo de pensar en eso. A lo mejor, si lo hubiera pensado más, me habría peguntado qué estaba haciendo, pero estábamos tan inspirados porque cada día era un nuevo descubrimiento, que no había tiempo de pensar en otra cosa.

¿Qué ha sacrificado en su vida personal para ser el número uno?

No pienso mucho en eso, no creo que haya sacrificado nada. Tal vez si hubiera querido otro tipo de vida, una familia...pero honestamente, nunca pensé en eso.
Siempre he estado muy ocupada para pensar en qué me hace falta. Además nunca he pensado en ser la número uno, prefiero concentrarme en cómo hacer mejor arquitectura porque eso es lo que me ha mantenido progresando.

¿Qué le gusta hacer cuando no trabaja como arquitecta?

Nunca paro. La arquitectura siempre está en mi cabeza. Quizá el único momento donde podría relajarme y no pensar sería en la playa, pero aún no lo consigo.

¿Cómo surgió su gusto por la arquitectura?

Yo era muy pequeña, tendría unos seis o siete años y cuando vi cómo diseñaban la casa de mi tía quedé fascinada, de ahí surgió mi pasión por esta disciplina.

¿Cuándo era una niña le gustaba dibujar?

No había nada en particular, pero recuerdo que  me gustaba mucho dibujar mapas. Quizá también algunas casas, pero no era exactamente porque me gustara la arquitectura.

¿Cree que la arquitectura puede cambiar la vida de las personas?

Definitivamente, crear espacios hermosos mejora la vida del ser humano y no se trata sólo de un edificio, sino de un conjunto de ellos; desde que eres niño puedes tener esa experiencia al estar en tu casa, en la escuela, en los museos que visitas. Todos esos espacios van enriqueciendo e iluminando tu existencia.

Estoy consciente que no toda la gente puede viajar por el mundo, por eso considero que es muy importante crear grandes proyectos y que sean cercanos para hacerlos más accesibles a la gente.

¿Cuál es su fuente de inspiración?

Depende de la etapa en la que me encuentre, pero me inspira el arte, la abstracción, la geometría, los paisajes. Viajar también es muy importante porque te da experiencias que te van enriqueciendo.

¿Qué la emociona y la hace sentir bien?

Para mí es muy importante la amistad porque me parece muy inspirador. Yo creo que la gente te enriquece y te hace descubrir o fijarte en otras cosas que te pueden emocionar. Me interesa mucho el arte, la música, la danza, antes tenía más tiempo para ir a ver ballet. También me gusta dar clases, viajar y visitar ciudades nuevas.

¿En su visita a México qué es lo que más ha disfrutado?

He tenido poco tiempo libre, pero creo que es una ciudad muy interesante. Visité algunas obras de Luis Barragán y pude ver algunos trabajos de los muralistas, que me encantan.

¿Qué consejo le daría las nuevas generaciones de arquitectos?

Que sepan que es una disciplina muy ardua, demandante, se tiene que buscar la perfección en la destreza y que eso solamente te lo da una labor continua y sin descanso.
Hay muchos arquitectos que pueden crear proyectos que son más comerciales, pero si lo que buscan es hacer algo distinto, se tiene que trabajar muy duro.




Gracias!

Cecilia V.




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