Desde hace años venimos escuchando que el principal enemigo del cuerpo físico y lo que genera enfermedades, es el estrés. Desde el punto de vista de la composición orgánica energética del cuerpo, es un 70% cierto, ya que existen muchos otros factores que generan desequilibrios físicos.
Pero enfoquémonos en aprender un poco cómo liberar estrés.
Hoy, todo avanza muy rápido, todo va vertiginosamente aconteciendo y parece que el tiempo, el ritmo de la vida, de lo cotidiano, de lo que tenemos que resolver, nos gana la carrera. No podemos dejar de hacer las cosas que debemos realizar pero un punto básico para liberar estrés es organizarnos.
Un vicio humano que debemos erradicar es querer que las cosas cambien, pero nosotros no modificar nada, esto se origina en los programas y condicionamientos que nos ha generado la mentalidad consumista y en cierto grado, los avances tecnológicos. Aclaro que todo tiene un uso adecuado en equilibrio, lo que nos mete en conflictos es confundir y no entender la naturaleza de cada cosa.
Necesitamos organización, como primer punto para comenzar a liberar el estrés, porque necesitamos, a la fuerza, unos momentos para nosotros mismos y poder liberarlo, con la actividad que elijamos, pero tener o darse tiempo para liberarlo y recuperar la paz y calma como estado interno natural del cuerpo.
Muchas personas tienen una organigrama, o mapa mental o estructura que en sus trabajos los ayuda a organizarse y fluir, ¿Por qué no tenerlo también en casa? Cada estructura, plan, organigrama, puede ser adaptado a las necesidades y tiempos particulares de la persona, pero debemos trabajar en tener espacios para nosotros mismos.
Una vez que ya tienen clara su organización, la cual recomiendo trabajar con papel y pluma (o bien si son más cibernéticos en su computadora), sabrán qué tiempos tienen destinados para ustedes y qué actividad o actividades eligen para regresar a la paz y calma. No siempre tiene que ser la misma actividad, o tal vez en un inicio vaya probando diversas para irme conociendo más, lo medular es tener momentos de ir hacia uno mismo.
Para los más indecisos, aquí algunas sugerencias de lo que pueden hacer en esos ratos para ustedes:
Leer, escuchar su música favorita, ver una película especial, ver llover, tomar una siesta, salir a tomar un helado, te o café, ver videos hermosos, chistosos, ver fotos, hacer ejercicio, bailar, escribir, pintar, dibujar, tejer, coser, cocinarse algo especial, darse un baño, salir a caminar...
Y para los más místicos:
Meditar, profundizar en el conocimiento, hacer Yoga, hacer Tai-Chi o cualquier disciplina que incorpore más allá del cuerpo, ayudar a alguien más a curarse, profundizar en resolver pendientes del alma, o mi favorita: Estar en plena contemplación en silencio interno.
Para finalizar debemos saber que es necesario y sano cierto nivel de estrés en el cuerpo, lo inadecuado es que se excedan esos niveles. Cuando no me doy a mí, cuando vivo una vida volcado o volcada a los demás, a otras cosas, me voy perdiendo y estresando cada vez más.
Feliz desestrés.
Cecilia V.
Pero enfoquémonos en aprender un poco cómo liberar estrés.
Hoy, todo avanza muy rápido, todo va vertiginosamente aconteciendo y parece que el tiempo, el ritmo de la vida, de lo cotidiano, de lo que tenemos que resolver, nos gana la carrera. No podemos dejar de hacer las cosas que debemos realizar pero un punto básico para liberar estrés es organizarnos.
Un vicio humano que debemos erradicar es querer que las cosas cambien, pero nosotros no modificar nada, esto se origina en los programas y condicionamientos que nos ha generado la mentalidad consumista y en cierto grado, los avances tecnológicos. Aclaro que todo tiene un uso adecuado en equilibrio, lo que nos mete en conflictos es confundir y no entender la naturaleza de cada cosa.
Necesitamos organización, como primer punto para comenzar a liberar el estrés, porque necesitamos, a la fuerza, unos momentos para nosotros mismos y poder liberarlo, con la actividad que elijamos, pero tener o darse tiempo para liberarlo y recuperar la paz y calma como estado interno natural del cuerpo.
Muchas personas tienen una organigrama, o mapa mental o estructura que en sus trabajos los ayuda a organizarse y fluir, ¿Por qué no tenerlo también en casa? Cada estructura, plan, organigrama, puede ser adaptado a las necesidades y tiempos particulares de la persona, pero debemos trabajar en tener espacios para nosotros mismos.
Una vez que ya tienen clara su organización, la cual recomiendo trabajar con papel y pluma (o bien si son más cibernéticos en su computadora), sabrán qué tiempos tienen destinados para ustedes y qué actividad o actividades eligen para regresar a la paz y calma. No siempre tiene que ser la misma actividad, o tal vez en un inicio vaya probando diversas para irme conociendo más, lo medular es tener momentos de ir hacia uno mismo.
Para los más indecisos, aquí algunas sugerencias de lo que pueden hacer en esos ratos para ustedes:
Leer, escuchar su música favorita, ver una película especial, ver llover, tomar una siesta, salir a tomar un helado, te o café, ver videos hermosos, chistosos, ver fotos, hacer ejercicio, bailar, escribir, pintar, dibujar, tejer, coser, cocinarse algo especial, darse un baño, salir a caminar...
Y para los más místicos:
Meditar, profundizar en el conocimiento, hacer Yoga, hacer Tai-Chi o cualquier disciplina que incorpore más allá del cuerpo, ayudar a alguien más a curarse, profundizar en resolver pendientes del alma, o mi favorita: Estar en plena contemplación en silencio interno.
Para finalizar debemos saber que es necesario y sano cierto nivel de estrés en el cuerpo, lo inadecuado es que se excedan esos niveles. Cuando no me doy a mí, cuando vivo una vida volcado o volcada a los demás, a otras cosas, me voy perdiendo y estresando cada vez más.
Feliz desestrés.
Cecilia V.

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