La creación de la realidad...tema compeljísimo del cuál se pueden escribir tesis y tesis doctorales y postdoctorales y tal vez no se llegaría a una única conclusión.
Desde mi punto de vista y experiencia personal, no existe un sólo factor que determine la realidad y su creación el ser humano, ha avanzado, pero aún no aprende cómo crear la realidad a voluntad. Con el reciente auge de conocimiento evolutivo, se han caído en reduccionismos y definiciones simples de creación de la realidad, además de que se ignora cuándo y cómo se está manipulando la realidad al crearla a voluntad; y esto, es bastante grave, ya que no estamos trabajando impecablemente a nivel evolutivo.
¿Qué significa trabajar impecablemente a nivel evolutivo? Que cuando generemos una realidad, no generemos un desequilibrio. Entendamos que por esencia a cada persona, le corresponde tener todo lo que necesita para estar bien (no todo lo que su ego quiere, sino lo que necesita), por esencia, a cada persona le corresponde estar bien, un bienestar que deriva de un estado de conciencia pleno, no del materialismo y el deseo desenfrenado de poseer cosas o incluso personas.
En el entendido de que, dicho coloquialmente, a cada quien le corresponde su rebanada de pastel, al querer crear la realidad a voluntad o materializar cosas, si no tengo maestría en el manejo de la percepción y la energía, puedo generar en otra persona o ente un desequilibrio sin darme cuenta y esto es muy grave, mi ego o mi necesidad serán cubiertos, pero habré materializado algo a costa de haber hecho un daño, sin quererlo, pero el daño se habrá hecho.
Evitar esto, es la impecabilidad en el trabajo evolutivo, que requiere mucho entendimiento y dominio. Comparto, aunque no lo sea, con los Budistas, el precepto de eliminar el deseo, porque el deseo, nubla la percepción, puede llegar a crear trampas energéticas, encantamientos y generar un hambre por crear a voluntad la realidad sin medida.
Creo que hay que respetar mucho la realidad, y sí, se puede cambiar, siempre, pero no es cambiarla como se cambia la pieza de un coche o un repuesto de una pluma, intervienen en la creación de la realidad muchísimos factores, que el ser humano, hoy en día, todavía no acaba de descubrir, sigue siendo, por así decirlo, la gran meta de los científicos de hoy en día.
Pero considero que es pertinente enumerar ciertos aspectos, que intervienen en la creación de la realidad:
El pensamiento, los sentimientos, las frecuencias vibratorias con todos su diferentes movimientos, las palabras, los sueños, el ADN, los átomos, nuestro planeta, el Sol, la Luna, el Sistema Solar, los demás planetas, la galaxia, el universo, las dimensiones (que son, por lo menos, hasta dónde se ha llegado a ver con claridad energética, 777), el tiempo (que es la cuarta dimensión), la materia (que es la tercera dimensión), el futuro, el pasado.
Por enumerar sólo algunos. No existe una sola respuesta o fórmula para crear la realidad, existen cientos de leyes universales, no sólo una . Muchas personas que he conocido, se frustran de trabajar para crear la realidad, y no ver resultados, o de concretarlos y al poco tiempo desvanecerse.
Considero que es un proceso personal nuestra relación con la creación de la realidad, y que el silencio interno profundo, aunque afuera exista todo un estruendo, es lo que se necesita para que no se perturbe la percepción y que podamos enfocar impecablemente el pensar y el sentir, si es que no tenemos conocimiento sobre las demás áreas, y al hacernos responsables de nuestra realidad, pueden empezar a aparecer atisbos, herramientas de cómo irla transformando poco a poco.
La humildad, es otro aspecto importante para la creación de nuestras realidades, reconocer que hay fuerzas más grandes que nuestra materia y que entonces debemos curar integralmente nuestra alma para ir recuperando nuestra fuerza natural.
A mí me gusta y funciona ver la realidad como un río, que está, que fluye, que va por sí mismo, pero yo soy la que dándome o no cuenta, pone piedras y desvía su cauce, o quita piedras y hace que el río tome fuerza; la que construye su balsa para navegar por ese río, la que elije el material, la dimensión y tamaño de la balsa, la que elije a quién subir a mi balsa, la que elije subirse a otras balsas y con quién, la que dirige esa balsa, pero para todo esto, debo conocer perfectamente bien las características y factores que en todas las dimensiones componen al río, para no atorarme, para no volcarme, para no lastimarme con las piedras, para construir mi balsa del material adecuado que no se rompa, que flote y fluya aprovechando la corriente del río. Creo que me perdería si quisiera cambiar la dirección de la corriente del río, mejor aprendo a transitar por él para ir hacia dónde quiero llegar.
Sábete merecedor de todo lo pleno de la existencia, pero también sábete que esa plenitud implica que hayas vencido muchos límites en tí y que siempre, siempre, te hagas cargo en todo momento y lugar de tí mismo.
Cecilia V.
Desde mi punto de vista y experiencia personal, no existe un sólo factor que determine la realidad y su creación el ser humano, ha avanzado, pero aún no aprende cómo crear la realidad a voluntad. Con el reciente auge de conocimiento evolutivo, se han caído en reduccionismos y definiciones simples de creación de la realidad, además de que se ignora cuándo y cómo se está manipulando la realidad al crearla a voluntad; y esto, es bastante grave, ya que no estamos trabajando impecablemente a nivel evolutivo.
¿Qué significa trabajar impecablemente a nivel evolutivo? Que cuando generemos una realidad, no generemos un desequilibrio. Entendamos que por esencia a cada persona, le corresponde tener todo lo que necesita para estar bien (no todo lo que su ego quiere, sino lo que necesita), por esencia, a cada persona le corresponde estar bien, un bienestar que deriva de un estado de conciencia pleno, no del materialismo y el deseo desenfrenado de poseer cosas o incluso personas.
En el entendido de que, dicho coloquialmente, a cada quien le corresponde su rebanada de pastel, al querer crear la realidad a voluntad o materializar cosas, si no tengo maestría en el manejo de la percepción y la energía, puedo generar en otra persona o ente un desequilibrio sin darme cuenta y esto es muy grave, mi ego o mi necesidad serán cubiertos, pero habré materializado algo a costa de haber hecho un daño, sin quererlo, pero el daño se habrá hecho.
Evitar esto, es la impecabilidad en el trabajo evolutivo, que requiere mucho entendimiento y dominio. Comparto, aunque no lo sea, con los Budistas, el precepto de eliminar el deseo, porque el deseo, nubla la percepción, puede llegar a crear trampas energéticas, encantamientos y generar un hambre por crear a voluntad la realidad sin medida.
Creo que hay que respetar mucho la realidad, y sí, se puede cambiar, siempre, pero no es cambiarla como se cambia la pieza de un coche o un repuesto de una pluma, intervienen en la creación de la realidad muchísimos factores, que el ser humano, hoy en día, todavía no acaba de descubrir, sigue siendo, por así decirlo, la gran meta de los científicos de hoy en día.
Pero considero que es pertinente enumerar ciertos aspectos, que intervienen en la creación de la realidad:
El pensamiento, los sentimientos, las frecuencias vibratorias con todos su diferentes movimientos, las palabras, los sueños, el ADN, los átomos, nuestro planeta, el Sol, la Luna, el Sistema Solar, los demás planetas, la galaxia, el universo, las dimensiones (que son, por lo menos, hasta dónde se ha llegado a ver con claridad energética, 777), el tiempo (que es la cuarta dimensión), la materia (que es la tercera dimensión), el futuro, el pasado.
Por enumerar sólo algunos. No existe una sola respuesta o fórmula para crear la realidad, existen cientos de leyes universales, no sólo una . Muchas personas que he conocido, se frustran de trabajar para crear la realidad, y no ver resultados, o de concretarlos y al poco tiempo desvanecerse.
Considero que es un proceso personal nuestra relación con la creación de la realidad, y que el silencio interno profundo, aunque afuera exista todo un estruendo, es lo que se necesita para que no se perturbe la percepción y que podamos enfocar impecablemente el pensar y el sentir, si es que no tenemos conocimiento sobre las demás áreas, y al hacernos responsables de nuestra realidad, pueden empezar a aparecer atisbos, herramientas de cómo irla transformando poco a poco.
La humildad, es otro aspecto importante para la creación de nuestras realidades, reconocer que hay fuerzas más grandes que nuestra materia y que entonces debemos curar integralmente nuestra alma para ir recuperando nuestra fuerza natural.
A mí me gusta y funciona ver la realidad como un río, que está, que fluye, que va por sí mismo, pero yo soy la que dándome o no cuenta, pone piedras y desvía su cauce, o quita piedras y hace que el río tome fuerza; la que construye su balsa para navegar por ese río, la que elije el material, la dimensión y tamaño de la balsa, la que elije a quién subir a mi balsa, la que elije subirse a otras balsas y con quién, la que dirige esa balsa, pero para todo esto, debo conocer perfectamente bien las características y factores que en todas las dimensiones componen al río, para no atorarme, para no volcarme, para no lastimarme con las piedras, para construir mi balsa del material adecuado que no se rompa, que flote y fluya aprovechando la corriente del río. Creo que me perdería si quisiera cambiar la dirección de la corriente del río, mejor aprendo a transitar por él para ir hacia dónde quiero llegar.
Sábete merecedor de todo lo pleno de la existencia, pero también sábete que esa plenitud implica que hayas vencido muchos límites en tí y que siempre, siempre, te hagas cargo en todo momento y lugar de tí mismo.
Cecilia V.

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