Ya he hablado en artículos anteriores que creer que existe una fórmula o receta para mejorar la vida, en el aspecto que sea, es un error. Nada puede transformarse positivamente, sin un trabajo interno coherente y una congruencia en la vida, respecto a ese trabajo.
No podemos decir que sea real conocimiento, el conocimiento que nos impulse a no usar nuestra capacidad y potencial evolutivos al máximo, promoviendo el uso de sustitutos (objetos, material, con connotaciones mágicas o sagradas, o de cierta vibración, que nos "ayudan" a transformar la energía).
Pocas personas se han dado cuenta de lo que sacrificas, de tí, de tu esencia y alma, por usar este tipo de sustitutos, que mediante recetas, rituales o fórmulas, rápidas y fáciles, aparentemente se consigue un buen resultado.
Si nos vamos al núcleo de la sabiduría ancestral y de hoy, acerca de la esencia del ser humano, en todas las corrientes iniciáticas, filosíficas, en todas, vamos a encontrar una constante (que para mí es donde más claves hay): El ser humano es ilimitado. Principio que por siempre, a través de los siglos ha sido ocultado, escondido y tergiversado para que precisamente, el ser humano, sea, limitado.
Partiendo desde este asumirnos, "limitados", las mismas doctrinas, tradiciones espirituales limitadas, han promovido el uso de materiales y objetos, con el carácter de sagrado, y han promovido conferirle nuestro poder a ellos. Pero ¿Qué es tener poder? No tiene nada que ver con la acepción política o social que se le da al poder. Tener poder es: Saberte ilimitado, saber quién eres en realidad, saber de qué estás hecho, cuál es el sentido y saber qué juegos juegas o no a nivel de la realidad. El poder también implica que siempre parto de una condición humilde, y cuando me sé, no me siento más que nadie ni tampoco menos.
Pero el saberme, implica, no sólo creer que lo sé, saberme implica poder usar esas cualidades o facultades ilimitadas, poder usar mi poder congruentemente a lo que soy, es decir, poder usar mis facultades pero sin dañar, en ninguna dimensión ni tiempo, la energía de nada ni de nadie. Esto último, la humanidad aún no lo ha aprendido, y penosamente, muchas de las escuelas espirituales contemporáneas tampoco, ya que, repito promueven la entrega de nuestro poder a deidades, lugares u objetos.
Aclaro, que no estoy diciendo que existan, por ejemplo, lugares que se consideran sagrados, debido a su rango de frecuencias vibratorias, o por ser vórtices planetarios etcétera, pero a lo que me refiero es que lo nocivo es creer que ese lugar me da poder a mí, o que si trabajo ahí, tendré más poder o lo que ya es muy limitante, creer que si no voy ahí, no tengo avances espirituales o a nivel de conciencia. Y el mismo patrón se hace a nivel de materiales y objetos, al conferirle a un objeto o material que purifica, que desmaterializa o materializa, yo estoy sacrificando, sin darme cuenta, mis propias facultades que cada vez más se van perdiendo y a nivel de frecuencias, literalmente, haciéndose polvo.
Podríamos decir: "Relajémonos, si los objetos, lugares sagrados o materiales funcionan, ¿Por qué no usarlos?" Acabo de exponer el porqué no es conveniente.
2012 es un año muy desafiante a nivel humano (fuera de catastrofobias y predicciones fatalistas), y debido a las condiciones energéticas universales, terrestres y de la multidimensionalidad, tendremos que actuar y resolver cada vez desde nosotros y no tendremos muchos espacios para actuar por medio de objetos y demás materiales o rituales. Hay una emergencia planetaria en todos los sentidos, y en las emergencias, el factor bajo el cual se logra salvar algo o no, es el tiempo. Si conferimos nuestro poder a otras cosas, estamos cediendo, entre otras cosas, el poder de aprender a movernos a través del tiempo y la multidimensionalidad. Ya que este año están más que difamados, Los Mayas, debería difundirse más su verdadera enseñanza: Aprender a cabalgar en el tiempo y las dimensiones.
Aclaro que no es que esté "en contra" de rituales o ceder el poder a objetos por medio de estos, pero nunca he comulgado con conocimientos que le resten capacidades y facultades a la esencia humana.
Hay personas que me han dicho que no es que el objeto, materiales o rituales por sí solos tengan el poder, que nosotros se los damos, al programarlos, utilizarlos o cargarlos energéticamente. Entonces si tú les das el poder, no los necesitas.
El próximo 1 de abril, imparto un taller de Purificación energética de espacios, con técnicas de cómo recuperar las facultades que te van a permitir purificar desde tí, sin la necesidad de tener que ceder tu poder y facultades a objetos por medio de rituales. Técnicas adecuadas a las frecuencias del 2012 y las necesidades planetarias y evolutivas que debemos resolver. Si deseas asistir reserva a esta cuenta. Es de 10:30 a 14 hrs Veracruz 97 Col. Condesa. $500.
Gracias!
Cecilia V.
No podemos decir que sea real conocimiento, el conocimiento que nos impulse a no usar nuestra capacidad y potencial evolutivos al máximo, promoviendo el uso de sustitutos (objetos, material, con connotaciones mágicas o sagradas, o de cierta vibración, que nos "ayudan" a transformar la energía).
Pocas personas se han dado cuenta de lo que sacrificas, de tí, de tu esencia y alma, por usar este tipo de sustitutos, que mediante recetas, rituales o fórmulas, rápidas y fáciles, aparentemente se consigue un buen resultado.
Si nos vamos al núcleo de la sabiduría ancestral y de hoy, acerca de la esencia del ser humano, en todas las corrientes iniciáticas, filosíficas, en todas, vamos a encontrar una constante (que para mí es donde más claves hay): El ser humano es ilimitado. Principio que por siempre, a través de los siglos ha sido ocultado, escondido y tergiversado para que precisamente, el ser humano, sea, limitado.
Partiendo desde este asumirnos, "limitados", las mismas doctrinas, tradiciones espirituales limitadas, han promovido el uso de materiales y objetos, con el carácter de sagrado, y han promovido conferirle nuestro poder a ellos. Pero ¿Qué es tener poder? No tiene nada que ver con la acepción política o social que se le da al poder. Tener poder es: Saberte ilimitado, saber quién eres en realidad, saber de qué estás hecho, cuál es el sentido y saber qué juegos juegas o no a nivel de la realidad. El poder también implica que siempre parto de una condición humilde, y cuando me sé, no me siento más que nadie ni tampoco menos.
Pero el saberme, implica, no sólo creer que lo sé, saberme implica poder usar esas cualidades o facultades ilimitadas, poder usar mi poder congruentemente a lo que soy, es decir, poder usar mis facultades pero sin dañar, en ninguna dimensión ni tiempo, la energía de nada ni de nadie. Esto último, la humanidad aún no lo ha aprendido, y penosamente, muchas de las escuelas espirituales contemporáneas tampoco, ya que, repito promueven la entrega de nuestro poder a deidades, lugares u objetos.
Aclaro, que no estoy diciendo que existan, por ejemplo, lugares que se consideran sagrados, debido a su rango de frecuencias vibratorias, o por ser vórtices planetarios etcétera, pero a lo que me refiero es que lo nocivo es creer que ese lugar me da poder a mí, o que si trabajo ahí, tendré más poder o lo que ya es muy limitante, creer que si no voy ahí, no tengo avances espirituales o a nivel de conciencia. Y el mismo patrón se hace a nivel de materiales y objetos, al conferirle a un objeto o material que purifica, que desmaterializa o materializa, yo estoy sacrificando, sin darme cuenta, mis propias facultades que cada vez más se van perdiendo y a nivel de frecuencias, literalmente, haciéndose polvo.
Podríamos decir: "Relajémonos, si los objetos, lugares sagrados o materiales funcionan, ¿Por qué no usarlos?" Acabo de exponer el porqué no es conveniente.
2012 es un año muy desafiante a nivel humano (fuera de catastrofobias y predicciones fatalistas), y debido a las condiciones energéticas universales, terrestres y de la multidimensionalidad, tendremos que actuar y resolver cada vez desde nosotros y no tendremos muchos espacios para actuar por medio de objetos y demás materiales o rituales. Hay una emergencia planetaria en todos los sentidos, y en las emergencias, el factor bajo el cual se logra salvar algo o no, es el tiempo. Si conferimos nuestro poder a otras cosas, estamos cediendo, entre otras cosas, el poder de aprender a movernos a través del tiempo y la multidimensionalidad. Ya que este año están más que difamados, Los Mayas, debería difundirse más su verdadera enseñanza: Aprender a cabalgar en el tiempo y las dimensiones.
Aclaro que no es que esté "en contra" de rituales o ceder el poder a objetos por medio de estos, pero nunca he comulgado con conocimientos que le resten capacidades y facultades a la esencia humana.
Hay personas que me han dicho que no es que el objeto, materiales o rituales por sí solos tengan el poder, que nosotros se los damos, al programarlos, utilizarlos o cargarlos energéticamente. Entonces si tú les das el poder, no los necesitas.
El próximo 1 de abril, imparto un taller de Purificación energética de espacios, con técnicas de cómo recuperar las facultades que te van a permitir purificar desde tí, sin la necesidad de tener que ceder tu poder y facultades a objetos por medio de rituales. Técnicas adecuadas a las frecuencias del 2012 y las necesidades planetarias y evolutivas que debemos resolver. Si deseas asistir reserva a esta cuenta. Es de 10:30 a 14 hrs Veracruz 97 Col. Condesa. $500.
Gracias!
Cecilia V.

Comentarios
Publicar un comentario