Quiero aclarar, que bajo ningún motivo, pretendo, con estas entregas de artículos, ofrecer aquí la cura de la depresión, ni mucho menos ofrecer recetas, la evolución no es de recetas, una curación integral no se obtiene por medio de recetas; desgraciadamente muchos las buscan porque es más fácil que me den una receta y así evaden el ir a la raíz de sus desequilibrios, evaden la confrontación.
Aquí sólo busco facilitar información que abra un poco los espacios del entendimiento acerca de lo que escribo, que los lleve a ustedes mismos, a analizar desde el corazón su vida, sus limitaciones y que decidan, por ustedes mismos, qué van a hacer, a accionar, para mejorarse. Si algo de lo que aquí comparto como herramienta les funciona, adelante, pero los artículos sobre el tema de la semana, no son una guía para algo, cuando lo sea, como la semana del ejercicio integral, ahí mismo lo indicaré.
Aclarado el punto, ayer en mi estado compartí lo que un terapeuta que admiré y admiro mucho, dijo sobre la depresión. él dijo que, la depresión es la incapacidad a resolver la realidad, a hacerse responsable de lo que nos sucede, de la incapacidad para tener aceptación y accionar para resolver, lo que se tiene que resolver. Esto comprendiendo que nadie hace conscientemente eso, sabiendo que esto es un programa grabado, desde ADN, células, chakras (centros energéticos del cuerpo), halos, campo electromagnético, en todas estas estructuras, o cada una según sea el caso.
Obviamente, muchas personas se sintieron ofendidas, y comenzaron con reclamos. Cuando nos dicen algo confrontante o que nos impulsa a movernos de donde estamos, si tenemos muchos bloqueos, la mente siempre se resiste y se defiende. Esto pasaba con estas personas. Entonces él procedió a explicar.
Explicaba que la depresión se activa o ancla cuando somos muy niños (como casi todo desequilibrio serio en el ser humano), y se da cuando sucede algo que no me gusta, que no me hace sentir bien, que no quiero que ocurra, pero internamente, a nivel de pensamieto y emocional, no encontramos los mecanismos o maneras para salir de ese episodio emocional que nos altera. Al no tener recursos, y no poder aceptar primero la situación como un hecho y dos, al no saber qué debemos hacer o cómo resolver, entonces nos deprimimos y entramos a la no acción y decaimiento de la depresión.
Y entonces lo ligo con la postura bioenergética de que la depresión es una tristeza no resuelta. Es conveniente entender que el resolver no es afuera, es que yo resuelva la situación en mi interior, que deje de sentirme mal ante el suceso que me entristeció fuertemente, Por ejemplo. al morir un ser querido, es obvio que si no vivimos en un estado pleno de conciencia, eso nos va a doler emocionalmente, y con certeza, alguien podría decir: "Pero ¿Cómo resuelvo esto? Esto no tiene solución". Exacto, afuera no la tiene, la persona se fue, pero internamente sí tiene solución, que comienza por aceptar que así es la realidad por ahora y después decidir vivir el proceso de resolución en mi interior. Y así para cualquier situación que me genere tristeza.
Se ancla más la depresión si los demás, me consecuentan mi tristeza, lo que el admirado psicoterapeuta transpersonal Ken Wilber, llama la Compasión Abuela; en este malentendido de lo que se cree que es amor, muchas personas apoyan las depresiones de los demás; entonces la mente hace el patrón de si me deprimo, me dan "amor" y entonces me conviene, y podemos ver cómo se repite el patrón una y otra vez.
Es radical, pero tus amigos y quienes te aman, no son los que no te consecuentan tus depresiones, sino te confrontan y te ayudan a resolver. Recuerdo que un día bastó que mi mejor amigo me dijera: "Ya basta de tu tristeza, me pareces cobarde", para que en dos horas, yo encontrara cómo resolver mi tristeza, y nunca regresara. Es un ejemplo que comparto, no poniéndome de ejemplo, sino para compartir experiencias como medio de enriquecimiento evolutivo.
Tal vez para superar tu depresión te ayude pensar y repensar lo que hoy comparto, tal vez te convenga dejar de platicarle a tus amigos lo mal que te sientes y mejor guardar silencio o hablar de cosas más creativas, o hasta, como lo han vivido muchos pacientes míos, te des cuenta que esos amigos, no son realmente tus amigos, porque ellos también están deprimidos y entre todos se solapan la depresión. Hay personas que si les cambias los patrones tóxicos de relación, ya no les causa placer platicar o compartir, aléjate de esas personas no son tus amigos. Y hay otras que les planteas el cambio y lo aceptan y crecen juntos.
Por eso me refiero siempre que una curación es integral, tengo que voltear a todas las áreas de mi vida y ver cómo me solapan la depresión o cómo me ayudan a resolver.
La compasión abuela no es amor, es la manera más escondida y tramposa de gozar el dolor (uno de los errados placeres contemporáneos). El amor impulsa, limpia, confronta.
Recuerdo un libro de un gran iniciado que a lo largo de todo su entrenamiento, tuvo varios maestros, pero uno siempre lo trataba de manera confrontante, y jamás lo solapaba. El iniciado muchas veces no lo soportaba, vivía enojado con él, y preguntándose porqué este maestro no lo quería. Al final, cuando se convirtió en un iniciado, después de 30 años, comprendió que si ese maestro, no lo presionaba así, si no lo confrontaba así, él nunca hubiera sacado su fuerza interna para evolucionar, al final, comprendió que ese maestro, fue quien más lo amó.
Continuará.
Gracias.
Cecilia V.
Aquí sólo busco facilitar información que abra un poco los espacios del entendimiento acerca de lo que escribo, que los lleve a ustedes mismos, a analizar desde el corazón su vida, sus limitaciones y que decidan, por ustedes mismos, qué van a hacer, a accionar, para mejorarse. Si algo de lo que aquí comparto como herramienta les funciona, adelante, pero los artículos sobre el tema de la semana, no son una guía para algo, cuando lo sea, como la semana del ejercicio integral, ahí mismo lo indicaré.
Aclarado el punto, ayer en mi estado compartí lo que un terapeuta que admiré y admiro mucho, dijo sobre la depresión. él dijo que, la depresión es la incapacidad a resolver la realidad, a hacerse responsable de lo que nos sucede, de la incapacidad para tener aceptación y accionar para resolver, lo que se tiene que resolver. Esto comprendiendo que nadie hace conscientemente eso, sabiendo que esto es un programa grabado, desde ADN, células, chakras (centros energéticos del cuerpo), halos, campo electromagnético, en todas estas estructuras, o cada una según sea el caso.
Obviamente, muchas personas se sintieron ofendidas, y comenzaron con reclamos. Cuando nos dicen algo confrontante o que nos impulsa a movernos de donde estamos, si tenemos muchos bloqueos, la mente siempre se resiste y se defiende. Esto pasaba con estas personas. Entonces él procedió a explicar.
Explicaba que la depresión se activa o ancla cuando somos muy niños (como casi todo desequilibrio serio en el ser humano), y se da cuando sucede algo que no me gusta, que no me hace sentir bien, que no quiero que ocurra, pero internamente, a nivel de pensamieto y emocional, no encontramos los mecanismos o maneras para salir de ese episodio emocional que nos altera. Al no tener recursos, y no poder aceptar primero la situación como un hecho y dos, al no saber qué debemos hacer o cómo resolver, entonces nos deprimimos y entramos a la no acción y decaimiento de la depresión.
Y entonces lo ligo con la postura bioenergética de que la depresión es una tristeza no resuelta. Es conveniente entender que el resolver no es afuera, es que yo resuelva la situación en mi interior, que deje de sentirme mal ante el suceso que me entristeció fuertemente, Por ejemplo. al morir un ser querido, es obvio que si no vivimos en un estado pleno de conciencia, eso nos va a doler emocionalmente, y con certeza, alguien podría decir: "Pero ¿Cómo resuelvo esto? Esto no tiene solución". Exacto, afuera no la tiene, la persona se fue, pero internamente sí tiene solución, que comienza por aceptar que así es la realidad por ahora y después decidir vivir el proceso de resolución en mi interior. Y así para cualquier situación que me genere tristeza.
Se ancla más la depresión si los demás, me consecuentan mi tristeza, lo que el admirado psicoterapeuta transpersonal Ken Wilber, llama la Compasión Abuela; en este malentendido de lo que se cree que es amor, muchas personas apoyan las depresiones de los demás; entonces la mente hace el patrón de si me deprimo, me dan "amor" y entonces me conviene, y podemos ver cómo se repite el patrón una y otra vez.
Es radical, pero tus amigos y quienes te aman, no son los que no te consecuentan tus depresiones, sino te confrontan y te ayudan a resolver. Recuerdo que un día bastó que mi mejor amigo me dijera: "Ya basta de tu tristeza, me pareces cobarde", para que en dos horas, yo encontrara cómo resolver mi tristeza, y nunca regresara. Es un ejemplo que comparto, no poniéndome de ejemplo, sino para compartir experiencias como medio de enriquecimiento evolutivo.
Tal vez para superar tu depresión te ayude pensar y repensar lo que hoy comparto, tal vez te convenga dejar de platicarle a tus amigos lo mal que te sientes y mejor guardar silencio o hablar de cosas más creativas, o hasta, como lo han vivido muchos pacientes míos, te des cuenta que esos amigos, no son realmente tus amigos, porque ellos también están deprimidos y entre todos se solapan la depresión. Hay personas que si les cambias los patrones tóxicos de relación, ya no les causa placer platicar o compartir, aléjate de esas personas no son tus amigos. Y hay otras que les planteas el cambio y lo aceptan y crecen juntos.
Por eso me refiero siempre que una curación es integral, tengo que voltear a todas las áreas de mi vida y ver cómo me solapan la depresión o cómo me ayudan a resolver.
La compasión abuela no es amor, es la manera más escondida y tramposa de gozar el dolor (uno de los errados placeres contemporáneos). El amor impulsa, limpia, confronta.
Recuerdo un libro de un gran iniciado que a lo largo de todo su entrenamiento, tuvo varios maestros, pero uno siempre lo trataba de manera confrontante, y jamás lo solapaba. El iniciado muchas veces no lo soportaba, vivía enojado con él, y preguntándose porqué este maestro no lo quería. Al final, cuando se convirtió en un iniciado, después de 30 años, comprendió que si ese maestro, no lo presionaba así, si no lo confrontaba así, él nunca hubiera sacado su fuerza interna para evolucionar, al final, comprendió que ese maestro, fue quien más lo amó.
Continuará.
Gracias.
Cecilia V.

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