Es común que suene a veces trillado el tema del perdón, desde chicos nos dicen: "Pídele perdón" a x niño o ñiña por x circunstancia, y se quedó en nosotros un patrón que al pedir perdón, ya estaba resuelto todo, ojalá fuera así, pero no lo es.
El proceso del perdón es muy complejo, y es eso, un proceso, no una frase que se dice, no un decreto que se repite todos los días. Muchas veces ignoramos todas las repercusiones que trae a nuestra vida no querer o no poder perdonar; las repercusiones son en todas las áreas de la vida, pero me enfocaré hoy en el cuerpo físico.
Las emociones, cuando no son curadas o liberadas de manera correcta, se alojan en el cuerpo de acuerdo a sus frecuencias vibratorias, es decir, de acuerdo al grado de energía que las determina, las emociones no las vemos físicamente, pero tienen todas y cada una frecuencias vibratorias específicas y debido a ello es que pueden alojarse en el cuerpo.
Generalmente empiezan a alojarse en los chakras (centros energéticos, a través de los cuáles intercambiamos energía con personas, cosas, situaciones, etcétera), y de no ser removidas correctamente, pasan a alojarse en un órgano. Lo que se ha visto en general, es que el rencor se aloja en el chakra 4 correspondiente al corazón, el rencor, resentimiento y odio, tiende a alojarse en el corazón, de principio, generando durezas en la persona a nivel emocional, y resistencias a todo lo que tenga que ver en la vida con la ternura, el cariño, el amar.
Si esto no se cura, si la persona no perdona, todo esto puede degenerarse en problemas cardiacos,y en extremo un paro cardiaco.
Es importante acalarar que esta es una tendencia general, pero no es un patrón repetitivo, somos muy complejos, no somos máquinas que funcionamos y procesamos igual la información energética o los sucesos de la vida, así, también podemos ver manifestaciones de enfermedades en consecuencia a no perdonar, en órganos como vesícula, hígado, articulaciones, tensiones crónicas en el cuerpo, envejecimiento en generalizado o prematuro del cuerpo, endurecimiento de la mirada, de la voz.
Se ha hecho la analogía y es correcta, de que el rencor, resentimientos y odios, actúan en el cuerpo como un gotero interno que cada día, brindan su dosis de veneno energético a las células. Por amor y gratitud a nuestro cuerpo y vida, merecemos vivir todos procesos de perdón.
Si quieres aprender este proceso de cómo perdonar y su complejidad, este domingo 4 de marzo imparto un taller titulado El perdón. En Veracruz 97 esq. Atlixco Col. Condesa. Muy cerca del parque España. Debes llevar sólo un cuaderno para hacer notas. Costo.$500 Reserva tu lugar a esta cuenta o al 26231333. Registro 10:30, comenzamos 11 hrs y terminamos a las 14 hrs. Gracias!
Cecilia V.
El proceso del perdón es muy complejo, y es eso, un proceso, no una frase que se dice, no un decreto que se repite todos los días. Muchas veces ignoramos todas las repercusiones que trae a nuestra vida no querer o no poder perdonar; las repercusiones son en todas las áreas de la vida, pero me enfocaré hoy en el cuerpo físico.
Las emociones, cuando no son curadas o liberadas de manera correcta, se alojan en el cuerpo de acuerdo a sus frecuencias vibratorias, es decir, de acuerdo al grado de energía que las determina, las emociones no las vemos físicamente, pero tienen todas y cada una frecuencias vibratorias específicas y debido a ello es que pueden alojarse en el cuerpo.
Generalmente empiezan a alojarse en los chakras (centros energéticos, a través de los cuáles intercambiamos energía con personas, cosas, situaciones, etcétera), y de no ser removidas correctamente, pasan a alojarse en un órgano. Lo que se ha visto en general, es que el rencor se aloja en el chakra 4 correspondiente al corazón, el rencor, resentimiento y odio, tiende a alojarse en el corazón, de principio, generando durezas en la persona a nivel emocional, y resistencias a todo lo que tenga que ver en la vida con la ternura, el cariño, el amar.
Si esto no se cura, si la persona no perdona, todo esto puede degenerarse en problemas cardiacos,y en extremo un paro cardiaco.
Es importante acalarar que esta es una tendencia general, pero no es un patrón repetitivo, somos muy complejos, no somos máquinas que funcionamos y procesamos igual la información energética o los sucesos de la vida, así, también podemos ver manifestaciones de enfermedades en consecuencia a no perdonar, en órganos como vesícula, hígado, articulaciones, tensiones crónicas en el cuerpo, envejecimiento en generalizado o prematuro del cuerpo, endurecimiento de la mirada, de la voz.
Se ha hecho la analogía y es correcta, de que el rencor, resentimientos y odios, actúan en el cuerpo como un gotero interno que cada día, brindan su dosis de veneno energético a las células. Por amor y gratitud a nuestro cuerpo y vida, merecemos vivir todos procesos de perdón.
Si quieres aprender este proceso de cómo perdonar y su complejidad, este domingo 4 de marzo imparto un taller titulado El perdón. En Veracruz 97 esq. Atlixco Col. Condesa. Muy cerca del parque España. Debes llevar sólo un cuaderno para hacer notas. Costo.$500 Reserva tu lugar a esta cuenta o al 26231333. Registro 10:30, comenzamos 11 hrs y terminamos a las 14 hrs. Gracias!
Cecilia V.

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