Continuando con este tema, no podemos dejar de lado el entendimiento y saber de que la depresión está ligada al cuerpo físico, inevitablemente. Si hay depresión a nivel anímico, también habrá depresión a nivel corporal, es decir, el cuerpo físico también está deprimido y por tanto también lo está la respiración.
La naturaleza del cuerpo físico, va mucho más allá de lo que química y biológicamente se acepta para el cuerpo. Una naturaleza energética y esencial del cuerpo físico es que si no se mueve, se muere.
A menos que se haya hecho ya un trabajo de algunos años, consciente de cómo respirar adecuadamente, la mayoría de las personas tienen lo que se conoce como respiración neurótica, es decir, toman muy poco aire y también liberan poco. Incluso muchas realizan los procesos respiratorios por la boca. De no corregirse esto, el cuerpo físico, va perdiendo energía y por lo tanto vitalidad, lo cual aumenta el riesgo de caer en depresión.
Siempre se cree que la depresión inicia por un suceso externo, y a nivel interno se dice que es por falta de sustancias químicas en el organismo, pero todavía se niega mucho esta parte, alguien sedentario, que tiende a no moverse físicamente, pronto caerá en depresión, de ahí que sucesos que a unas personas sólo les provoca una tristeza, para otras desencadena un estado depresivo, porque previamente, su cuerpo ya está deprimido.
En entregas anteriores, desarrollé el tema del ejercicio integral, que puede ser de interés para quienes no tienen una estructura clara de realizar ejercicios físicos o de cómo empezar.
Si alguien está dentro de una depresión mediana o grande, aunque sienta que no puede, debe de moverse, obligarse a mover el cuerpo, por medio del ejercicio que sea, y a respirar profundamente varias veces en lapsos de 5 a 10 minutos al día. Sabemos que la depresión es una energía que nos impulsa a no movernos, a irnos energéticamente hacia abajo. Si consentimos esto, cada vez, nos estamos metiendo más y más en un abismo energético del cual, obviamente, es cada vez más complicado salir.
Si simplemente, sin buscar ningún resultado, procuramos hacer algo de ejercicio y las respiraciones, estaremos liberándonos y sacándonos de estructuras energéticas de depresión. Así que, a moverse. Esto activará toda la fisiología corporal, y en muchos casos ha generado que el cerebro vuelva a generar la producción de las sustancias químicas que faltaban.
Continuará.
Gracias.
Cecilia V.
La naturaleza del cuerpo físico, va mucho más allá de lo que química y biológicamente se acepta para el cuerpo. Una naturaleza energética y esencial del cuerpo físico es que si no se mueve, se muere.
A menos que se haya hecho ya un trabajo de algunos años, consciente de cómo respirar adecuadamente, la mayoría de las personas tienen lo que se conoce como respiración neurótica, es decir, toman muy poco aire y también liberan poco. Incluso muchas realizan los procesos respiratorios por la boca. De no corregirse esto, el cuerpo físico, va perdiendo energía y por lo tanto vitalidad, lo cual aumenta el riesgo de caer en depresión.
Siempre se cree que la depresión inicia por un suceso externo, y a nivel interno se dice que es por falta de sustancias químicas en el organismo, pero todavía se niega mucho esta parte, alguien sedentario, que tiende a no moverse físicamente, pronto caerá en depresión, de ahí que sucesos que a unas personas sólo les provoca una tristeza, para otras desencadena un estado depresivo, porque previamente, su cuerpo ya está deprimido.
En entregas anteriores, desarrollé el tema del ejercicio integral, que puede ser de interés para quienes no tienen una estructura clara de realizar ejercicios físicos o de cómo empezar.
Si alguien está dentro de una depresión mediana o grande, aunque sienta que no puede, debe de moverse, obligarse a mover el cuerpo, por medio del ejercicio que sea, y a respirar profundamente varias veces en lapsos de 5 a 10 minutos al día. Sabemos que la depresión es una energía que nos impulsa a no movernos, a irnos energéticamente hacia abajo. Si consentimos esto, cada vez, nos estamos metiendo más y más en un abismo energético del cual, obviamente, es cada vez más complicado salir.
Si simplemente, sin buscar ningún resultado, procuramos hacer algo de ejercicio y las respiraciones, estaremos liberándonos y sacándonos de estructuras energéticas de depresión. Así que, a moverse. Esto activará toda la fisiología corporal, y en muchos casos ha generado que el cerebro vuelva a generar la producción de las sustancias químicas que faltaban.
Continuará.
Gracias.
Cecilia V.

Ceci, yo hago mucho ejercicio a consecuencia de mi trabajo, y claro también porque me gusta( soy bailarina y maestra de danza aérea y pilates) sin embargo muchas ocasiones me sucede que no puedo evitar caer en estado depresivos severos, eso ha causado que tenga verdaderos problemas de estabilidad emocional con mi pareja. A veces se lo adjudico a la sobrecarga de ejercicio físico. Medito 1 vez por semana, a veces no puedo más porque el cansancio es toal, sin emabrgo trato de hacer sonsciencia en mis posturas y mi pensamientos, y justo son estos los que me ganan, son pensamiento negativos, llenos de rencor y rabia. Y entonces me encuentro en un círculo vicioso.
ResponderEliminarTe mando un abrazo ceci. Recuerdo con gratitud el taller que tomé contigo sobre La Pareja.