Agradezco su interés por saber más acerca de este tema, aclarando que es demasiado amplio y complejo, pero le daré esta semana un tratamiento, en el cual, puedan encontrar algunas herramientas adecuadas para conocer más acerca de este tema, identificarlo y poder salir de episodios depresivos, idealmente, por ustedes mismos.
Se define la depresión como una alteración del estado de ánimo donde predomina la tristeza, el decaimiento. Terapéuticamente nos conviene saber que la depresión es una tristeza no resuelta, esto quiere decir, no comprendida, no aceptada, no asimilada, no expresada, no trabajada y por lo tanto, no superada.
Es conveniente saber que la depresión no siempre se manifiesta con un sentir triste o de abatimiento fuerte, la depresión también se manifiesta como sueño en la mayor parte del día muchos días seguidos, aburrimiento a pesar de estar llevando a cabo alguna actividad por ejemplo en el trabajo, o aburrimiento ante actividades que antes generaban entusiasmo o interés. También suele manifestarse como irritabilidad, enojo. Todo terapeuta sabe que detrás de un enojo constante que manifiesta la persona, hay una gran tristeza no resuelta. Otra forma de manifestarse es un constante o repetido desinterés en la vida en general, o la ausencia de ilusiones en la vida.
Hay que ser muy cautelosos y saber distinguir si estamos dentro de un momento de desilusión en la vida (por ejemplo, alguien que acaba de romper con su pareja amorosa, pasa un período de no tener ilusión de conocer a alguien o salir con alguien más), o si estamos ya dentro de un episodio de depresión. Sentir tristeza no quiere decir necesariamente estar deprimido.
También podemos distinguir lapsos depresivos, cuando se genera una conducta adictiva, bien puede ser a drogas como se les conoce propiamente, o adicción a comer compulsivamente, o adicción a determinado alimento o tipo de comida, o bebida, o adicción a la televisión, a estar conectado a internet sin estar desarrollando un trabajo específico, una charla o una investigación. Cualquier adicción o compulsión, deriva de una depresión, junto con una gran frustración.
Hay que saber que la depresión es tan compleja como los estados de ánimo humanos, nunca debemos generalizar o dar por hecho diagnósticos, sin antes haber hecho un análisis consciente de nosotros mismos y nuestras acciones para saber si estamos dentro de una depresión.
Existen personas deprimidas que aparentan "alegría", y pongo la palabra entre comillas porque es una alegría eufórica, a veces ilógica y poco coherente ante un suceso o situación.
Personas que buscan a toda costa llamar la atención, ser el centro de atención, o realizar actividades que los orillen a situaciones límite para llamar la atención de los demás, también suelen ser personas con una depresión profunda.
También la persona deprimida, suele no tener fe ni confianza en nada ni en nadie. Debemos soltar esa asociación de la palabra fe, con asuntos religiosos, si alguien la vive de acuerdo a esto último es válido y de respetar; la fe es una certeza absoluta, una certeza firme en algo o alguien. Quien no puede o no quiere tener fe, confianza, está deprimido.
Todo lo anterior para irnos dando una idea de qué es la depresión y cómo se manifiesta. Como primer paso para curar una depresión es darse cuenta si uno está deprimido, intentar darse cuenta desde hace cuánto tiempo se está así, y si se está así desde un suceso en específico. Al darnos cuenta de que estamos deprimidos, si es que lo estamos, inevitablemente vamos a vivir una confrontación (no hay curación sin confrontación) y después, debemos proceder a trabajar el segundo paso que es la aceptación de la depresión, aceptar que se está deprimido.
Se tiende, erróneamente, a asociar la aceptación con la pasividad, la aceptación es activa, porque sólo si acepto dónde estoy, es que me puedo mover de ahí.
¿Tú estás deprimido o deprimida? Se consciente que el darse cuenta y la aceptación son un proceso que se va desarrollando, según condiciones internas y externas de la persona.
Continuará.
Gracias.
Cecilia V.
Se define la depresión como una alteración del estado de ánimo donde predomina la tristeza, el decaimiento. Terapéuticamente nos conviene saber que la depresión es una tristeza no resuelta, esto quiere decir, no comprendida, no aceptada, no asimilada, no expresada, no trabajada y por lo tanto, no superada.
Es conveniente saber que la depresión no siempre se manifiesta con un sentir triste o de abatimiento fuerte, la depresión también se manifiesta como sueño en la mayor parte del día muchos días seguidos, aburrimiento a pesar de estar llevando a cabo alguna actividad por ejemplo en el trabajo, o aburrimiento ante actividades que antes generaban entusiasmo o interés. También suele manifestarse como irritabilidad, enojo. Todo terapeuta sabe que detrás de un enojo constante que manifiesta la persona, hay una gran tristeza no resuelta. Otra forma de manifestarse es un constante o repetido desinterés en la vida en general, o la ausencia de ilusiones en la vida.
Hay que ser muy cautelosos y saber distinguir si estamos dentro de un momento de desilusión en la vida (por ejemplo, alguien que acaba de romper con su pareja amorosa, pasa un período de no tener ilusión de conocer a alguien o salir con alguien más), o si estamos ya dentro de un episodio de depresión. Sentir tristeza no quiere decir necesariamente estar deprimido.
También podemos distinguir lapsos depresivos, cuando se genera una conducta adictiva, bien puede ser a drogas como se les conoce propiamente, o adicción a comer compulsivamente, o adicción a determinado alimento o tipo de comida, o bebida, o adicción a la televisión, a estar conectado a internet sin estar desarrollando un trabajo específico, una charla o una investigación. Cualquier adicción o compulsión, deriva de una depresión, junto con una gran frustración.
Hay que saber que la depresión es tan compleja como los estados de ánimo humanos, nunca debemos generalizar o dar por hecho diagnósticos, sin antes haber hecho un análisis consciente de nosotros mismos y nuestras acciones para saber si estamos dentro de una depresión.
Existen personas deprimidas que aparentan "alegría", y pongo la palabra entre comillas porque es una alegría eufórica, a veces ilógica y poco coherente ante un suceso o situación.
Personas que buscan a toda costa llamar la atención, ser el centro de atención, o realizar actividades que los orillen a situaciones límite para llamar la atención de los demás, también suelen ser personas con una depresión profunda.
También la persona deprimida, suele no tener fe ni confianza en nada ni en nadie. Debemos soltar esa asociación de la palabra fe, con asuntos religiosos, si alguien la vive de acuerdo a esto último es válido y de respetar; la fe es una certeza absoluta, una certeza firme en algo o alguien. Quien no puede o no quiere tener fe, confianza, está deprimido.
Todo lo anterior para irnos dando una idea de qué es la depresión y cómo se manifiesta. Como primer paso para curar una depresión es darse cuenta si uno está deprimido, intentar darse cuenta desde hace cuánto tiempo se está así, y si se está así desde un suceso en específico. Al darnos cuenta de que estamos deprimidos, si es que lo estamos, inevitablemente vamos a vivir una confrontación (no hay curación sin confrontación) y después, debemos proceder a trabajar el segundo paso que es la aceptación de la depresión, aceptar que se está deprimido.
Se tiende, erróneamente, a asociar la aceptación con la pasividad, la aceptación es activa, porque sólo si acepto dónde estoy, es que me puedo mover de ahí.
¿Tú estás deprimido o deprimida? Se consciente que el darse cuenta y la aceptación son un proceso que se va desarrollando, según condiciones internas y externas de la persona.
Continuará.
Gracias.
Cecilia V.

Comentarios
Publicar un comentario