Retomando esta división de cuerpos, para un entendimiento mayor, voy a referirme a ellos como tres áreas fundamentales de la conciencia: El cuerpo físico, el pensamiento y emociones, y nuestra esencia (Lo que es en nosotros a través de los tiempos y dimensiones y no se transforma ni altera).
La mayoría de las formas de ejercicio descuidan la esencia y son muchas las que no prestan una atención adecuada al pensar y las emociones. Se trata de realizar un ejercicio que no sólo queme calorías o reduzca tallas, sino que también nos aporte conciencia y un darnos cuenta del presente y de lo que somos en esencia, esto quiere decir un ejercicio integral.
Vamos a entrar ya a la serie de pasos que tendríamos que llevar a cabo en una rutina de ejercicios, para que sea integral. Aclaro que cada quien puede elegir el tipo de ejercicio o disciplina que más le atraiga, siempre y cuando sea integral, los beneficios serán sustanciosos. Es importante elegir lo que más te atrae, no lo que se dice que es más benéfico, debes empezar a recuperar la conquista de tu libertad, dejándote llevar hacia lo que más llama tu atención. Cada quien puede ir diseñando su propia rutina según sus conocimientos o incorporar lo nuevo que va aprendiendo a la estructura integral. Comprendamos esto, es una estructura que podemos ir llenado con lo que queramos.
Primer paso: Lo importante es estar conscientes.
Podemos comenzar de pie, sintiendo que apoyamos muy bien los pies en el piso, que tenemos un plante fuerte y seguro. Y es necesario comenzar varios minutos a respirar profundo, a su ritmo, siempre respirar y soltar el aire por la nariz. Tomar consciencia del cuerpo, sentirlo, identificar si podemos percibir cómo está nuestro cuerpo, o dónde se localizan tensiones.
Posteriormente podemos comenzar a darnos cuenta (todo esto sin dejar de respirar despacio y profundo), qué estamos pensando, en dónde está nuestra atención, qué sentimos a nivel emocional. Si viene la claridad, conviene permitirse el real "darse cuenta" de lo que se está pensando y de lo que se está sintiendo, no buscando cambiarlo, sólo observándolo. Con este trabajo podremos irnos acentando, el tiempo de esta primera etapa varía y es personal, el ejercicio integral busca salirse de tiempos, y generar una mayor conciencia de nosotros mismos, tal vez habrá días que necesitemos más tiempo o menos para esta etapa.
Nada debe ser mecanizado o programado, si no, nunca será integral.
Segundo paso: Empezar a energetizar la conciencia del pensar y el sentir.
Aquí comenzaríamos a realizar el calentamiento, que puede ser el típico calentamiento de articulaciones, combinado con estiramientos, podría ser una serie de Yoga o Tai-chi. Debido al trabajo anterior, esta movilización física, comenzará también a movilizar y liberar del cuerpo y demás cuerpos sutiles, cargas negativas a nivel de pensamientos y sentimientos. También el tiempo de esta etapa es personal.
Y con estos dos pasos, estaríamos completando los dos puntos dinámicos de la secuencia de un ejercicio integral que son: Asentamiento de la energía (primer paso) y Elevación de la energía (segundo paso).
Continuará...
Gracias.
Cecilia V.
La mayoría de las formas de ejercicio descuidan la esencia y son muchas las que no prestan una atención adecuada al pensar y las emociones. Se trata de realizar un ejercicio que no sólo queme calorías o reduzca tallas, sino que también nos aporte conciencia y un darnos cuenta del presente y de lo que somos en esencia, esto quiere decir un ejercicio integral.
Vamos a entrar ya a la serie de pasos que tendríamos que llevar a cabo en una rutina de ejercicios, para que sea integral. Aclaro que cada quien puede elegir el tipo de ejercicio o disciplina que más le atraiga, siempre y cuando sea integral, los beneficios serán sustanciosos. Es importante elegir lo que más te atrae, no lo que se dice que es más benéfico, debes empezar a recuperar la conquista de tu libertad, dejándote llevar hacia lo que más llama tu atención. Cada quien puede ir diseñando su propia rutina según sus conocimientos o incorporar lo nuevo que va aprendiendo a la estructura integral. Comprendamos esto, es una estructura que podemos ir llenado con lo que queramos.
Primer paso: Lo importante es estar conscientes.
Podemos comenzar de pie, sintiendo que apoyamos muy bien los pies en el piso, que tenemos un plante fuerte y seguro. Y es necesario comenzar varios minutos a respirar profundo, a su ritmo, siempre respirar y soltar el aire por la nariz. Tomar consciencia del cuerpo, sentirlo, identificar si podemos percibir cómo está nuestro cuerpo, o dónde se localizan tensiones.
Posteriormente podemos comenzar a darnos cuenta (todo esto sin dejar de respirar despacio y profundo), qué estamos pensando, en dónde está nuestra atención, qué sentimos a nivel emocional. Si viene la claridad, conviene permitirse el real "darse cuenta" de lo que se está pensando y de lo que se está sintiendo, no buscando cambiarlo, sólo observándolo. Con este trabajo podremos irnos acentando, el tiempo de esta primera etapa varía y es personal, el ejercicio integral busca salirse de tiempos, y generar una mayor conciencia de nosotros mismos, tal vez habrá días que necesitemos más tiempo o menos para esta etapa.
Nada debe ser mecanizado o programado, si no, nunca será integral.
Segundo paso: Empezar a energetizar la conciencia del pensar y el sentir.
Aquí comenzaríamos a realizar el calentamiento, que puede ser el típico calentamiento de articulaciones, combinado con estiramientos, podría ser una serie de Yoga o Tai-chi. Debido al trabajo anterior, esta movilización física, comenzará también a movilizar y liberar del cuerpo y demás cuerpos sutiles, cargas negativas a nivel de pensamientos y sentimientos. También el tiempo de esta etapa es personal.
Y con estos dos pasos, estaríamos completando los dos puntos dinámicos de la secuencia de un ejercicio integral que son: Asentamiento de la energía (primer paso) y Elevación de la energía (segundo paso).
Continuará...
Gracias.
Cecilia V.

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