Es ya evidente la algarabía frenética de las calles, comercios, planes de las personas y demás cosas, previos a la Navidad, ya sabemos que todo va muy rápido, que hay que hacer mil cosas, que vienen compromisos, comidas, vacaciones, posadas, etcétera. Es una época de encantamiento en donde parece, reitero, parece, que que nadie se detiene a pensar o a hacer un balance del 2011.
Un año, como todos, irrepetible, con muchas cosas relevantes en todos los aspectos y niveles, también con muchas situaciones en las cuales vemos que los focos rojos ya encendidos hace tiempo,cómo ahora se van haciendo más grandes, y sin duda para nuestro país, México, un momento muy relevante.
Deseo centrarme en este artículo en dos aspectos ya que sería pretencioso querer abaracar todos los aspectos del 2011, desde mi enfoque me centro en México y el desarrollo evolutivo-espiritual.
Todos sabemos que el próximo año es de elecciones y que se están jugando muchas cosas para este país, todos sabemos la complicada situación que vive el país en muchos ámbitos. Personalmente en el 2011, me conmovió mucho la fuerza del pueblo Egipcio, será por mi conexión ancestral con ese país, o porque me gusta su música, su misticismo, en fin eso no es importante, pero para mí ese movimiento egipcio, marcó un antes y un después en esta época en la cual vivimos. Desde la relevancia en las redes sociales, para articular o gestar el movimiento, hasta la movilidad de los egipcios, y su no rendirse jamás, hasta lograr lo que se habían propuesto como pueblo en unidad.
No soy ni pretendo ser analista política ni social, respeto mucho a quienes lo son, yo me estoy refiriendo al asunto desde el corazón (sí, aunque suene cursi para quienes no entienden bien qué es vivir desde el corazón). No sé si la manera en la cual los egipcios lograron su objetivo fue la más adecuada, no pretendo juzgar eso, a lo que voy es a la fuerza de su unión como pueblo, que creo que tristemente como mexicanos carecemos.
No hemos sabido encontrar el punto y la manera en la cual podemos unirnos para gestar otro país, no estoy hablando de levantarnos, tomar armas y por la fuerza ir a imponernos, repito, no sé si sea la manera adecuada, no hablo de sublevaciones o guerras, hablo de madurez a nivel de país, de asumirnos responsables primero de nuestra propia vida y luego de nuestra comunidad, y así iremos ampliando todos el círculo. Con la actitud infantil e inmadura de: "Que el gobierno nos resuelva todo", ya hemos visto que no crecemos nada, y sólo nos sumimos más en el fango de nuestras mediocridades como pueblo.
En épocas electorales da pena ver cómo las personas se dividen en partidos, y empiezan pleitos dignos de los estartos más carentes de educación y conciencia. Cuando es un momento tan relevante, cuando todos deberíamos plantearnos, personalmente, qué vamos a hacer para el cambio en el país que se acerca, cuando todos deberíamos visionar hacia el futuro, estudiar mucho al mundo, las posiblidades, y entre todos ver qué opciones tenemos para salir y progresar. Nadie va a salvar al país, nadie va a cambiar nuestra vida, cada uno puede generar desde su hogar un cambio, desde su comunidad.
Se que suena idealista mi discurso, pero todo va enfocado hacia hacernos responsables de nosotros mismos, de México, detener la tendencia de "echar culpas" y no engancharnos en polémicas, pleitos, "dimes y diretes" partidiarios, políticos y sociales; y accionar, que no queda mucho tiempo y es camino seguro hacia una desgarcia, dejar la resolución de tu vida en manos de los demás. Ya es tiempo que México esté poblado por conciencias adultas.
Por otro lado, la responsabilidad en decidir nuestro propio camino evolutivo-espiritual, es primordial. Durante este 2011, se acrecentaron los super stars del new age, es decir, personas que tienen gran marketing y acceso a medios de comunicación, y que parece que pesa más que tengan todo esto para su credibilidad, que su propuesta o discurso. Está muy bien que lo tengan, si así quieren darse a conocer o quieren ese tipo de vida, pero lo que no es correcto, es abusar de las mayores carencias de las personas y vender soluciones de vida a corto plazo.
Todo cambio trascendente e importante de vida, requiere de un largo y complejo proceso, ya he hablado de esto en otros artículos refiriéndome a que la naturaleza nos enseña bien esto, un roble no es un roble de la noche a la mañana. Todo cambio trascendente e importante requiere de un trabajo constante y muy determinado, que poco a poco nos permitirá ir ampliando la conciencia y percibiendo los sutiles cambios en nuestra vida, hasta ir percibiendo después flores y frutos.
Celebro siempre la libertad que cada uno de nosotros posee, de elegir nuestro camino evolutivo-espiritual. Hay muchos, son muchas las opciones, pero primero debemos plantearnos qué buscamos de un camino y después sabremos quién o quiénes son las opciones adecuadas.
Sabemos que el 2012 es un año crucial a nivel evolutivo-espiritual, y por ello, creo necesario un balance personal de dónde está tu enfoque, tu camino, tu criterio. No que lo creas porque alguien dice, asegura, demuestra, sino que lo creas porque sabes que es el camino adecuado para tí.
En 2012 unos decidirán, vivir en las paranoias catastrofóbicas que dicen que predijeron las mayas, otros creyendo que todo es amor y luz y que todos ascenderemos en masa el año que viene, otros ignorando que existe la evolución espiritual, otros buscando soluciones espirituales como de comida rápida para resolver sus asuntos de pareja, de economía, otros retirándose del mundo, otros sabiendo que vivir en estos tiempos y en este mundo, es la mayor oportunidad para trascendernos a nosotros mismos como humanos. Todo es una opción, pero elígela libremente. (Continúa después de la foto).
Para terminar, permítete sentir el sentido de la Navidad y analizar si lo tiene para tí; ayer un alma pura hermosa, me preguntaba: ¿Por qué si la mayoría de la gente no cree en Dios o Jesucristo, todos celebran la Navidad? Y mi conciencia me decía. ¿Costumbre, tradiciones, inercia, publicidad? ¿Tu conciencia qué te dice?
GRACIAS POR LEERME DURANTE TODO EL 2011. Un abrazo fuerte.
FELIZ NAVIDAD, para los que tenga un sentido profundo celebrarla y para los que no: Felices fiestas.
Cecilia V.
Un año, como todos, irrepetible, con muchas cosas relevantes en todos los aspectos y niveles, también con muchas situaciones en las cuales vemos que los focos rojos ya encendidos hace tiempo,cómo ahora se van haciendo más grandes, y sin duda para nuestro país, México, un momento muy relevante.
Deseo centrarme en este artículo en dos aspectos ya que sería pretencioso querer abaracar todos los aspectos del 2011, desde mi enfoque me centro en México y el desarrollo evolutivo-espiritual.
Todos sabemos que el próximo año es de elecciones y que se están jugando muchas cosas para este país, todos sabemos la complicada situación que vive el país en muchos ámbitos. Personalmente en el 2011, me conmovió mucho la fuerza del pueblo Egipcio, será por mi conexión ancestral con ese país, o porque me gusta su música, su misticismo, en fin eso no es importante, pero para mí ese movimiento egipcio, marcó un antes y un después en esta época en la cual vivimos. Desde la relevancia en las redes sociales, para articular o gestar el movimiento, hasta la movilidad de los egipcios, y su no rendirse jamás, hasta lograr lo que se habían propuesto como pueblo en unidad.
No soy ni pretendo ser analista política ni social, respeto mucho a quienes lo son, yo me estoy refiriendo al asunto desde el corazón (sí, aunque suene cursi para quienes no entienden bien qué es vivir desde el corazón). No sé si la manera en la cual los egipcios lograron su objetivo fue la más adecuada, no pretendo juzgar eso, a lo que voy es a la fuerza de su unión como pueblo, que creo que tristemente como mexicanos carecemos.
No hemos sabido encontrar el punto y la manera en la cual podemos unirnos para gestar otro país, no estoy hablando de levantarnos, tomar armas y por la fuerza ir a imponernos, repito, no sé si sea la manera adecuada, no hablo de sublevaciones o guerras, hablo de madurez a nivel de país, de asumirnos responsables primero de nuestra propia vida y luego de nuestra comunidad, y así iremos ampliando todos el círculo. Con la actitud infantil e inmadura de: "Que el gobierno nos resuelva todo", ya hemos visto que no crecemos nada, y sólo nos sumimos más en el fango de nuestras mediocridades como pueblo.
En épocas electorales da pena ver cómo las personas se dividen en partidos, y empiezan pleitos dignos de los estartos más carentes de educación y conciencia. Cuando es un momento tan relevante, cuando todos deberíamos plantearnos, personalmente, qué vamos a hacer para el cambio en el país que se acerca, cuando todos deberíamos visionar hacia el futuro, estudiar mucho al mundo, las posiblidades, y entre todos ver qué opciones tenemos para salir y progresar. Nadie va a salvar al país, nadie va a cambiar nuestra vida, cada uno puede generar desde su hogar un cambio, desde su comunidad.
Se que suena idealista mi discurso, pero todo va enfocado hacia hacernos responsables de nosotros mismos, de México, detener la tendencia de "echar culpas" y no engancharnos en polémicas, pleitos, "dimes y diretes" partidiarios, políticos y sociales; y accionar, que no queda mucho tiempo y es camino seguro hacia una desgarcia, dejar la resolución de tu vida en manos de los demás. Ya es tiempo que México esté poblado por conciencias adultas.
Por otro lado, la responsabilidad en decidir nuestro propio camino evolutivo-espiritual, es primordial. Durante este 2011, se acrecentaron los super stars del new age, es decir, personas que tienen gran marketing y acceso a medios de comunicación, y que parece que pesa más que tengan todo esto para su credibilidad, que su propuesta o discurso. Está muy bien que lo tengan, si así quieren darse a conocer o quieren ese tipo de vida, pero lo que no es correcto, es abusar de las mayores carencias de las personas y vender soluciones de vida a corto plazo.
Todo cambio trascendente e importante de vida, requiere de un largo y complejo proceso, ya he hablado de esto en otros artículos refiriéndome a que la naturaleza nos enseña bien esto, un roble no es un roble de la noche a la mañana. Todo cambio trascendente e importante requiere de un trabajo constante y muy determinado, que poco a poco nos permitirá ir ampliando la conciencia y percibiendo los sutiles cambios en nuestra vida, hasta ir percibiendo después flores y frutos.
Celebro siempre la libertad que cada uno de nosotros posee, de elegir nuestro camino evolutivo-espiritual. Hay muchos, son muchas las opciones, pero primero debemos plantearnos qué buscamos de un camino y después sabremos quién o quiénes son las opciones adecuadas.
Sabemos que el 2012 es un año crucial a nivel evolutivo-espiritual, y por ello, creo necesario un balance personal de dónde está tu enfoque, tu camino, tu criterio. No que lo creas porque alguien dice, asegura, demuestra, sino que lo creas porque sabes que es el camino adecuado para tí.
En 2012 unos decidirán, vivir en las paranoias catastrofóbicas que dicen que predijeron las mayas, otros creyendo que todo es amor y luz y que todos ascenderemos en masa el año que viene, otros ignorando que existe la evolución espiritual, otros buscando soluciones espirituales como de comida rápida para resolver sus asuntos de pareja, de economía, otros retirándose del mundo, otros sabiendo que vivir en estos tiempos y en este mundo, es la mayor oportunidad para trascendernos a nosotros mismos como humanos. Todo es una opción, pero elígela libremente. (Continúa después de la foto).
Para terminar, permítete sentir el sentido de la Navidad y analizar si lo tiene para tí; ayer un alma pura hermosa, me preguntaba: ¿Por qué si la mayoría de la gente no cree en Dios o Jesucristo, todos celebran la Navidad? Y mi conciencia me decía. ¿Costumbre, tradiciones, inercia, publicidad? ¿Tu conciencia qué te dice?
GRACIAS POR LEERME DURANTE TODO EL 2011. Un abrazo fuerte.
FELIZ NAVIDAD, para los que tenga un sentido profundo celebrarla y para los que no: Felices fiestas.
Cecilia V.
Comentarios
Publicar un comentario