Las creencias.

Generalmente, cuando hablamos de creencias, nuestro condicionamiento cerebral racional nos impulsa a irnos sólamente al terreno de las creencias religiosas, pero sabemos que las creencias aluden a todos los asuntos de la vida.

Debemos comprender que estamos inmersos en millones de estructuras (y cuando digo millones es que es así, son millones) que conforman la realidad, una realidad de muchas dimensiones y tiempos. Y dependiendo de la dimensión y tiempo en el cual nos encontremos en mayor conciencia, se irá determinando nuestro mundo y así se irán formando nuestras creencias.

El nivel de conciencia de una persona está determinado por sus creencias, y si alguien desea abarcar un estadío más conveniente en cuanto a su nivel de conciencia, de las primeras cosas que debe realizar es revisar sus creencias y cambiar las que muestren limitantes, las que generen estrés, miedos, tristezas, impotencias y demás.

Ante lo anterior que acabo de desarrollar, personas con bajo nivel de conciencia, suelen preguntar de manera retadora: "A ver... ¿Entonces si yo creo que soy rico, soy o ya voy a ser rico? " La respuesta es no, no funciona así.

Para que yo logre cambiar una creencia, hay varios pasos, primero debo ser muy consciente de mi creencia, trabajemos con esta creencia: El envejecimiento es inevitable. La hemos escuchado mucho, y tal vez la mayoría de ustedes la acepten como una verdad absoluta, pero no lo es, es una creencia.

Siguiendo el trabajo con nuestra creencia de que el envejecimiento es inevitable, ahora debo buscar, indagar, de dónde viene esa creencia, es decir, desde cuándo recuerdo que la creo, en dónde la he escuchado por primera vez, o las primeras veces de mi vida, qué recuerdos tengo referentes a esa creencia, y ser muy conscientes de que esa creencia la tomamos por cierta. Finalmente si deseo cambiarla, debo accionar, actuar, en investigar otras posibilidades de vida, que se han salido de esta creencia, en nuestro ejemplo, se pueden buscar avances genéticos, particularidades en el ADN, capacidades cerebrales que no conozco,literatura referente al tema, etcétera, etcétera.

Una vez que he visto otras posibilidades tengo la absoluta libertad para cambiar mi creencia a:  El envejecimiento no es inevitable, o puedo elegir seguir creyendo que sí lo es.

Si elijo cambiar completamente esa creencia, ahora debo aprender los cómos voy a lograr realizar mi nueva  creencia, y aquí entra la subida del nivel de conciencia, porque seré más creativo, mi horizonte tendrá muchísimas  más  posibilidades y tendré que ser más activo o activa para vivir mi nueva creencia. Es pasivo creer que el envejecimiento es inevitable, así ya no haremos nada por evitarlo, no accionamos, pero cuando elijo libre y conscientemente, después de un trabajo sistemático (NUNCA EN AUTOMÁTICO), cambiar la creencia a el envejecimiento no es inevitable, debo empezar a accionar, a hacer cosas, a cambiar aspectos en mí que me ayuden a evitarlo.

El sistema de creencias de un pueblo, raza, nación, grupo, familia, determina su nivel de conciencia, nunca puedo llegar a un estadío de la conciencia elevado con creencias limitantes.

Cecilia V.

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