La ansiedad.

Como siempre, reitero, cada uno de estos temas, es muy complejo y lo que escribo es apenas un asomarse a lo que el tema es, pero buscando, que este asomo traiga un poco más de entendimiento.

La ansiedad es un estado que para unas personas es fácil de distinguir y canalizar y para otras no. La ansiedad se caracteriza por sensaciones de incomodidad, por sensaciones de mucho movimiento interno, y de no poder estar en paz, no poder estar tranquilos. Cuando sentimos ansiedad, nunca estamos en el momento presente. La ansiedad, revela una carencia que no ha sido resuelta, y puede irse, cuando esa carencia se resuleve; ejemplo: Sentir ansiedad, y si como un pastel, la ansiedad se va.

Desafortunadamente, comer pasteles, antojos, fumar, beber, ver t.v., etcétera, es decir, cualquier cosa que se haga por aliviar la ansiedad, sólo la estará anestesiando por unos minutos, o por un día, y de nuevo vendrá el ciclo ansioso y tendrá que ser liberado. Hay personas que pueden pasar toda su vida "tapando" ansiedades, y de ahí que sea muy complicado liberarse de vicios de cualquier tipo.

Sería provechoso realizar un trabajo terapéutico en el cual podamos conocernos mucho más a nosotros mismos y podamos saber más acerca de la naturaleza de nuestras ansiedades, para así saber qué acciones son las más adecuadas para no "taparlas" y poderlas resolver poco a poco. Mucho del problema es concebirse a uno mismo ya así, pensar: "Yo soy muy ansiosa" porque ahí, ya no estamos dando oportunidad para liberar esa carga.

También debemos saber que hay momentos en la vida que la ansiedad pudiera ser más natural, y hay que identificar cuándo es un problema y cuándo puede llegar a serlo. La ansiedad está ligada al estrés, y a la necesidad de afecto, así que no se le puede analizar sin estos dos factores.

La respiración profunda y consciente, puede empezar a ayudar a darle un flujo más libre a las ansiedades y abrir más nuestra capacidad de entenderla. 

Cecilia V.

Comentarios