Distinguir entre mente y pensamiento.

Hoy hay todavía muchas confusiones, entre lo que es la mente y el pensamiento. Lo cual genera malos entendidos dentro de nosotros mismos, o entre los que trabajamos en la evolución de la conciencia.

La mente no es natural de la esencia de la cual provenimos los humanos, la mente es una estructura, impuesta en nosotros, el pensamiento sí es natural de nuestra esencia, veamos ejemplos.

Ante un nuevo suceso en la vida, la mente, es la que empieza con su ruido, y comenzamos a tener procesos mentales que son miedos, angustias, contemplaciones negativas de las cosas, etcétera, o también lo contrario, comenzamos a pensar, positivamente acerca del hecho, todo eso, pensar positivamente y negativamente, es mente. Controlar que no entre nada negativo a nuestra cabeza y querer sólo pensar en positivo, eso es mente también. Porque por naturaleza, no deberíamos controlar lo que pensamos.

El pensamiento es una facultad  del alma, es decir, es algo que el alma puede hacer, pero no incluye las estructuras de la mente. El pensamiento que es natural a nuestra esencia, que es facultad del alma, es certero, claro, conciso, podríamos decir que ES, y no está este tipo de pensamiento, contemplando negatividades, ni siendo positivo todo el tiempo, repito Es, porque cuando Es, Es pensamiento puro, integrado, unificado y no tiene línea positiva o negativa (comprendiendo que la dualidad no es unificación).

De aquí que las corrientes orientales de meditación, hablen de la No-mente, es decir, lograr un estado en el cual la mente, esa estructura con todos sus laberintos, engaños e ilusiones no esté. Cuando no hay mente, hay pensamiento, sólo cuando lo debe de haber, y en el resto del tiempo hay un silencio interior absoluto.

Distinguir entre mente y pensamiento, nos va a a acercar más a nuestra verdad más esencial, tanto a niveles del alma, como hacia asuntos de la vida, por ejemplo, al tomar decisiones importantes de vida, si estamos en la mente, ésta, no para, habla y habla y habla, dice unas cosas, luego otras, y siempre es contradictoria, para tomar una decisión de vida, debemos ser capaces de estar en No-mente, para que el pensamiento, claro, conciso y certero nos de la pauta.

Cuando logro vivir más tiempo en pensamiento, se quién soy, qué hago aquí, y a dónde voy, y tengo una claridad unificada de la realidad, la mente por naturaleza es esquizoide, porque divide, fragmenta y por consecuencia confunde, logrando que la confusión, sea tomada como algo natural de la vida, cuando no lo es.

Sólo empezando a contemplar esta idea, y observándonos a nosotros mismos, podremos poco a poco comenzar a distinguir entre nuestra mente y nuestro pensamiento, éste último es parte de nosotros.

Cecilia V.

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