Los días de nuestra vida, los años, van pasando, y de repente todo va tomando un ritmo muy rápido, vertiginoso, y nos olvidamos de cosas esenciales.
Ya es sabido por muchos que el idioma hablado o escrito, no me alcanza para expresar las esencias, pero utilizando lo que tengo a mano por este medio cebernético, podemos darnos cuenta de que nuestras relaciones personales son una parte esencial de nuestra vida: Padres, hijos, hermanos, amigos, pareja, familiares, compañeros de trabajo y conocidos.
Dentro de estos rubros han aparecido personas importantes en nuestra vida, y otras no tanto, unas nos han traido total felicidad, otras, a través de ellas, nos hemos generado problemas o heridas. Debemos también entender la jeraquía de estas categorías, es decir, nuestros padres, siempre tendrán una importancia preponderante en nuestra vida, al igual que los hijos.
Hay personas que se han ido, otras que regresaron a nuestra vida, unas que vienen y van y otras que siempre están.
Es recomendable soltar a quiénes ya no están en nuestra vida por una u otra razón, es decir soltarlos de nuestros pensamientos, de nuestras emociones (no engancharnos más con su recuerdo o lo que digan de nosotros, lo que hagan o no). Es peligroso el "procesar" mucho tiempo, a veces las personas expresan que necesitan mucho tiempo para procesar algo a nivel de relaciones, si nos tardamos mucho procesando las situaciones, corremos el riesgo de anclarnos en esas situaciones y no avanzar.
El motor que impulsa a tardarse en el procesar, es el miedo, inconscientemente se piensa que no vendrá nada nuevo o nadie más. Debemos recordar que si algo hay constante en este universo es movimiento, nada está estático. Al soltar, permitimos que esas nuevas posibilidades se acerquen a nosotros.
Y sabemos que es algo trillado, que se dice mucho pero que poco se hace y menos se comprende cómo llegar a ello:Vivir en el aquí y el ahora, pero nuestras relaciones definen (no condicionan) nuestro aquí y ahora.
Es agradable detenerse y pensar en quiénes están de una u otra forma en nuestra vida hoy, es posible entonces, encontrar el surgimiento de sentimientos hermosos y experimentar mucha gratitud.
Es agardable poder expresarle a los demás lo que les queramos expresar, hace unos días, hablaba con una persona que me decía: "Es que tengo muchas cosas guaradas que no les he podido decir a mis hijos", este, es un caso triste, en donde el miedo está dominando.
Sí, se necesita valentía para expresarle a los demás lo que sentimos por ellos, o en lo que no estamos de acuerdo, pero nutre mucho la vida, tener relaciones honestas y plenas.
Cómo establecemos nuestras relaciones, indican el nivel de salud emocional y es cierto que tener buenas relaciones personales, incrementa una buena salud en el organismo.
Ya es sabido por muchos que el idioma hablado o escrito, no me alcanza para expresar las esencias, pero utilizando lo que tengo a mano por este medio cebernético, podemos darnos cuenta de que nuestras relaciones personales son una parte esencial de nuestra vida: Padres, hijos, hermanos, amigos, pareja, familiares, compañeros de trabajo y conocidos.
Dentro de estos rubros han aparecido personas importantes en nuestra vida, y otras no tanto, unas nos han traido total felicidad, otras, a través de ellas, nos hemos generado problemas o heridas. Debemos también entender la jeraquía de estas categorías, es decir, nuestros padres, siempre tendrán una importancia preponderante en nuestra vida, al igual que los hijos.
Hay personas que se han ido, otras que regresaron a nuestra vida, unas que vienen y van y otras que siempre están.
Es recomendable soltar a quiénes ya no están en nuestra vida por una u otra razón, es decir soltarlos de nuestros pensamientos, de nuestras emociones (no engancharnos más con su recuerdo o lo que digan de nosotros, lo que hagan o no). Es peligroso el "procesar" mucho tiempo, a veces las personas expresan que necesitan mucho tiempo para procesar algo a nivel de relaciones, si nos tardamos mucho procesando las situaciones, corremos el riesgo de anclarnos en esas situaciones y no avanzar.
El motor que impulsa a tardarse en el procesar, es el miedo, inconscientemente se piensa que no vendrá nada nuevo o nadie más. Debemos recordar que si algo hay constante en este universo es movimiento, nada está estático. Al soltar, permitimos que esas nuevas posibilidades se acerquen a nosotros.
Y sabemos que es algo trillado, que se dice mucho pero que poco se hace y menos se comprende cómo llegar a ello:Vivir en el aquí y el ahora, pero nuestras relaciones definen (no condicionan) nuestro aquí y ahora.
Es agradable detenerse y pensar en quiénes están de una u otra forma en nuestra vida hoy, es posible entonces, encontrar el surgimiento de sentimientos hermosos y experimentar mucha gratitud.
Es agardable poder expresarle a los demás lo que les queramos expresar, hace unos días, hablaba con una persona que me decía: "Es que tengo muchas cosas guaradas que no les he podido decir a mis hijos", este, es un caso triste, en donde el miedo está dominando.
Sí, se necesita valentía para expresarle a los demás lo que sentimos por ellos, o en lo que no estamos de acuerdo, pero nutre mucho la vida, tener relaciones honestas y plenas.
Cómo establecemos nuestras relaciones, indican el nivel de salud emocional y es cierto que tener buenas relaciones personales, incrementa una buena salud en el organismo.
Comentarios
Publicar un comentario